Marx, Hegel y la Introducción de 1857

Pues así es amigas y amigos, Europa es incapaz de dar solución a la catástrofe humanitaria hegel-marxde los huidos de la guerra y la miseria. Bueno, solución están aplicando: alambradas, muros, represión y descrédito del derecho de asilo. Soluciones que nos retrotraen a tiempos pretéritos que pensábamos olvidados.

En nuestro itinerario por el marxismo nos volvemos a detener en la relación Hegel-Marx. Nos guste o no, la influencia de Hegel en Marx es clara sea en su juventud, invirtiéndolo o superándolo. Nuestra entrada de hoy responde a la petición de su autor, Ariel Pefaur, militante del Frente de Trabajadores Guevaristas de Chile. Esperamos que les sea de utilidad…

Salud. Olivé

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MARX, HEGEL Y LA INTRODUCCIÓN DE 1857

Ariel Pefaur

 

Karel Kosík señala en su Dialéctica de lo Concreto [1] -a propósito de El Capital de Marx-, que no es lo mismo la forma de divulgación, de exposición y de investigación de un texto. En ese sentido cada obra adquiere su riqueza más absoluta en su desarrollo. A la vez en sus Reflexiones Antediluvianas [2] el militante y filósofo checo a propósito de la decadencia ideológica que hoy nubla el desarrollo del ser humano, señala que el momento ideológico en el que uno defiende sus ideas –sean estas panfletarias o una obra sistemática- se cae en la peligrosidad de malentender su propia obra, de desestimar o sobrestimar diversos e incomparables aspectos.

Apuntamos aquello producto de que las diversas lecturas de la obra de Marx han resultado ser un aspecto crucial para la práctica revolucionaria. Si incluso de una interpretación diversa han dado pie al desarrollo de corrientes políticas diversas en el mismo seno de lo que se conoce como “marxismo” ¿Qué puede significar esto? ¿Acaso hay dos o tres Marx? Revisemos como se producen estos momentos cosificados del estudio del fundador de la Liga de los Comunistas.

Es por esto el titulo del presente texto. Que mejor relación que la de Marx y Hegel para poder resolver los siguientes aspectos (podríamos haber hecho la relación de Ricardo-Marx pero no logra resolver nuestras preocupaciones de manera absoluta): 1) Incluso para los materialistas vulgares es irrefutable que el joven Marx fue un estudiante hegeliano en sus inicios y primeros escritos, ahora la pregunta es ¿nos debiéramos sentir orgullosos de esta relación o debiéramos –dada la supuesta pureza del marxismo- dividir las aguas con el idealismo alemán señalando las diferencias positivas del “materialismo histórico”?, 2) En ese mismo sentido un debate donde se ha vertido mucha tinta pero con nada muy esclarecido para los militantes es el del paso del idealismo al materialismo en Marx ¿en qué momento se da? ¿Hablamos de una ruptura radical o parcial? ¿Se da a partir de un texto específico? Y 3) La relación de Marx con Hegel y el conjunto del movimiento ilustrado en Alemania nos permiten conocer cuál es la relación de la teoría revolucionaria del proletariado con el desarrollo del pensamiento del ser humano en la historia.

Es decir la relación Hegel-Marx [3] nos permite no solo dar cuenta de diferentes debates que se han suscitado en el seno del movimiento comunista internacional sino también lograr ubicar dentro de un todo más complejo el papel de Marx en el desarrollo del pensamiento universal.

¿Por qué utilizar la Introducción de 1857 para acompañar esta discusión?  Cuando Marx se retira a Londres producto de los acontecimientos de 1848 (a estos debemos por ejemplo la situación política nacional que elabora el autor de El Capital conocida como el 18 brumario de Luis Bonaparte) retoma de forma exhaustiva los estudios de economía-política que ya había comenzado los cuales tienen sus resultados,  en un principio, en los Manuscritos Filosóficos [4], La ideología alemana [5] (1845) (al menos en sus primeros dos capítulos), en el Manifiesto Comunista (1848) y en la polémica con Proudhon, Miseria de la Filosofía (1848) [6].

Como bien se sabe Marx no solo sacrificó sus esfuerzos intelectuales en la configuración de lo que sería su Crítica a la Economía Política, sino también sus esfuerzos físicos. Es que pasar más de 12 horas en la biblioteca al día apuntado a los clásicos economistas de la época era una tarea devastadora. Marx sabía que investigaba algo importante y crucial para el devenir de las clases más desposeídas, de las fuerzas que desataran la revolución social de la época.

De estos estudios Marx solo dejó diversos borradores, sin terminaciones muchos de ellos, cuadernos que se dejaban de escribir durante meses. En plena segunda guerra mundial el Instituto Marx y Engels de Moscú (IMEL) publico estos borradores, dándoles el titulo de Grundrisse der Kritik der politischen ökonomie, los Elementos Fundamentales para la crítica de la economía política daban a luz entre 1939-1941. Su publicación no obstante pasó desapercibida hasta los años sesenta.

En estos Grundrisse viene incluida la Introducción. Ahora se preguntaran ¿Por qué no ocupar el conjunto de la obra de los Grundrisse? No es nuestro objetivo presentar un estudio sistemático de cada pasaje de los Elementos Fundamentales. Sin duda un artículo no alcanzaría para tal semejante desafío. Además nuestra idea no es rescribir estudios ya sistematizados (del cual nos hemos servido en nuestra formación), como por ejemplo el estudio de Dussel [7].

Los Elementos Fundamentales son una especie de rareza bibliográfica. No todos los días se puede entrar al denominado “laboratorio teórico de Marx”. Producto de esto que para el presente autor los Grundrisse junto con El Capital y las Tesis sobre Fehuerbach son sin duda las tres obras más importantes del director de la primera Asociación Internacional de Trabajadores (AIT). En los Grundrisse nos encontramos los momentos en que Marx va llegando a los resultados que luego veremos expuestos en El Capital. Conceptos como fuerza de trabajo, plusvalía, enajenación y fetichismo junto a un estudio exhaustivo de la producción capitalista aparecen por primera vez.

Y es que antes de esto Marx siguiendo a Ricardo y Smith había logrado dar con importantes avances incluso en relación al esbozo de crítica a la economía política que publico Engels en 1843 [8], pero las categorías propias de Marx, el sistema de conceptos (siguiendo la lógica de Hegel) que elabora tendrán su lugar en estos manuscritos. Ante esto como señala Nicolaus [9] en la introducción a la edición en español de los Grundrisse, los marxistas tenemos la deuda de elaborar un manifiesto programático en base a estos resultados de Marx, puesto que cuando Marx elabora el Manifiesto Comunista, por ejemplo, aún no daba con su concepto de Plusvalía. La teoría del excedente de Marx aún está por explotarse.

Como vemos si siguiéramos ahondando en tal laboratorio de Marx encontraríamos un manantial fundamental para todo marxista. Ahora nos detendremos en la Introducción a estos Elementos Fundamentales. ¿Por qué elegimos la introducción para mostrar la relación de Hegel con Marx? ¿Por qué no ocupamos el Capitulo II del Dinero donde es incluso más fuerte el lenguaje hegeliano-ricardiano que ocupa Marx? Nuestra decisión tiene relación con una polémica y es que en el año 1859 (es decir un año después de estos estudios) Marx publica otra obra inconclusa, la Crítica a la Economía Política, la cual alcanzó a tener dos capítulos además del famoso y polémico Prólogo.

Además junto con esta polémica es importante señalar que en relación al momento en que Marx supuestamente pasa de un idealismo hegeliano a un materialismo maduro, los materialistas vulgares, principalmente adscritos a la corriente del DIAMAT, pero en esencia los reformistas de todo cuño, señalan que Marx en su madurez se aleja de toda concepción hegeliana [10], es decir el Marx maduro a diferencia del joven es un pensador científico alejado de todo idealismo, ajeno a toda metafísica. Señalan los materialistas vulgares que de hecho toda la época juvenil, de un Marx veleidoso, es el proceso de tránsito hacia la “ciencia proletaria”. Se sustenta en que Marx elabora la mayoría de sus escritos enarbolando una crítica a su maestro, un proceso de distanciamiento, en el que se va alcanzado la concepción pura, esencial del marxismo, las leyes de la dialéctica que guiaran la evolución hasta el comunismo.

Esta farsa, ideología que envuelve diversos sofismas de la enajenación durante el proceso de lucha de clases que emprende el proletariado, tiende a utilizar la categoría de separación más que la de movimiento, o negación, el arma de la crítica. Al tender a tal absolutismo del marxismo, se convierte de una praxis revolucionaria a una mera ideología que busca sostener una determinada forma de existencia (mas a menudos de posición al interior del sistema burgués) social. Muy lejos de una concepción dialéctica del desarrollo objetivo de la historia del ser humano, por ende lejos de la concepción humanista del marxismo [11].

Es claro que Marx supera a su maestro por medio de una profundización de sus planteamientos. Si se hace un estudio –y no una repetición bíblica de la obra de Marx– incluso básico, se puede dar cuenta que la categoría de crítica en Marx no es una simple anteposición, un rechazo, lejos de este mecanicista y burdo análisis, la crítica es la sublimación, es ir a la raíz, y la raíz es el hombre mismo [12]. Incluso Marx advierte que los seguidores tras la muerte de Hegel [13] terminaban en resultados incluso más idealistas que las de su maestro, que en el último capítulo de la Fenomenología llegaba a la categoría fundamental para el movimiento sensorial del espíritu, el trabajo y el trabajo enajenado.

Toda esta tinta que se ha vertido como impedimento de un conocimiento lejos de todo dogmatismo estéril de la obra de Marx, nos impide de poder ver que la obra de Marx lejos de estar separado del humanismo en general como señala Sánchez Vásquez [14], es la culminación más importante hasta nuestro tiempo que alcanzado esta corriente. Sin duda esta tiene variadas diferencias con sus antecesores, desde Pascal y Spinoza (al cual Marx dedica importantes apuntes) pasando por Shakespare y Goethe, hasta Kant y Hegel, Marx engloba y supera, es decir culmina la obra del pensamiento del ser humano –naturalmente abriendo un momento nuevo, y aún lejos de ser explotado en su totalidad-. No por nada fue elegido como el pensador más importante de la historia.

Como ya os habréis dado cuenta, la Introducción a los Grundrisse está lejos de ser un escrito de juventud. Pero ¿cómo se explica que en el Prólogo, un año después, se señale que es la estructura, el desarrollo de las fueras productivas materiales las que están por encima de la conciencia y voluntad del ser social? Por supuesto para un materialista vulgar, que separa a su mezquino y alienado antojo la obra del maestro Marx, lo escrito en La Ideología Alemana o el Dieciocho brumario de Luis Bonaparte ya es época de un joven hegeliano [15], por ende lo verdadero esta en el Prólogo y supuestamente en El Capital. Pero para una concepción humanista –que para Althusser es idealismo y por ende retroceso del marxismo- ¿cómo se explica esta posición que pareciere ser un determinismo de la estructura por sobre la “superestructura[16] de Marx? Primero es importante señalar que es propio de una posición kantiana, que tiende a separar la objetividad y la subjetividad, el poner a los marxistas en una posición dualista en torno a la obra del prusiano, una lectura de Manual como señala Kosík, tiende a desconocer esta simplificación y por ende desviación del sentido original de la obra, por ende ya que estemos ocupando estas pequeñas líneas para un inocuo debate es una soez. Ahora, insistirán aún los vulgares, tenemos que dar cuenta de esos “conceptos” planteados por Marx en el Prólogo.

Lo segundo dice relación que tales categorías, las de estructura y supuestamente superestructura, o por ejemplo también las de fuerzas y desarrollo material [17], no sirven de nada para comprender cabalmente la obra económica de Marx. Es decir si yo tomo unas categorías que se repiten tres o cuatro veces e incluso si tomara la categoría de totalidad que tiende a repetirse muchas más veces que las consignas ideológicas del materialismo vulgar, tampoco me servirían para desdeñar con una laxa simpleza el contenido de la crítica a la economía política que sistematiza Marx.

Y en tercer lugar es fundamental entender que –como señalamos en un principio- a la hora de analizar un texto es importante tener en consideración el momento de investigación, el proceso. ¿Qué significa que Marx escriba en tono de polémica? Marx en sus polémicas tuvo diversos resultados, desde la destrucción de un importante intelectual como Proudhon, hasta la desafección a su Herr Vogt por mencionar un caso. Si se revisa la Correspondencia de Marx se puede dar cuenta lo duro y todo lo que significaba los estudios que destino a la economía política [18]. Marx sabía los avances de sus investigaciones, tenía clara la razón histórica y lograba advertir que la lucha de clases del proletariado –al su filosofía tener al ser real, un carácter transformativo- con avances y retrocesos lograría en algún momento alcanzar la importancia mundial que tiene.

Es natural en ese sentido y como él mismo lo señala que se sepa que su obra lejos de toda concepción ideal, era un conocimiento científico (cuando entendemos ciencia como la sistematización teórica de un cierto movimiento del pensamiento, que no se cierra, tal como la física de Einstein) el cual tenía importantes apuntes a todos los autores económicos. Por lo mismo que la reafirmación de su propia obra resulta ser algo bastante unilateral, en el siglo XX se da lo mismo con Lukács, ¿si este último se retracto de ciertas posiciones de Historia y Conciencia de Clase, nosotros debiéramos asumir como eterno su planteo y obviar toda teoría de su escrito que para muchos abre el “marxismo occidental”?, lo mismo por ejemplo señala Guevara en torno al Manifiesto Comunista, es decir si se entiende que este era un panfleto programático para ser leído por los obreros, es normal comprender que en estas hay ciertas afirmaciones que hoy no son del todo concretas para la lucha de clases, lo mismo se da con el Prólogo, es decir como varías obras inconclusas de Marx tiene pasajes que no destacan por ser concretos (por ejemplo en ese mismos sentido se encuentran sus Poemas, sus apuntes sobre el Suicidio entre otros –que no obstante hay que apreciarlo como el desarrollo del más grande pensador de nuestra era-) pero que si van mostrando la huella del genio de Marx [19].

Como vemos la supuesta polémica del Prólogo o la Introducción, del Joven o Viejo Marx es parte de la ficción de la ideología impuesta por quienes jamás dieron con la dialéctica revolucionaria que fluye en Marx, lo mas nocivo es que levantan tal farsa, tal tragedia y aún lo hacen bajo las banderas del marxismo y la revolución. En la relación con Hegel –volviendo a nuestro titulo- incluso el propio Lenin (habiendo estudiado la lógica) señala que no se puede entender El Capital sin entender la Ciencia de la Lógica de Hegel [20]. Es por esto que hemos tomado la Introducción para mostrar tal relación, sacar la caricatura de que el Marx maduro esta depurado de todo hegelianismo –es más, por ejemplo el desarrollo de la concepción de la enajenación que parte Marx desde Hegel es sistematizada en el Capítulo IV del Capital y la concepción del fetichismo de la mercancía-. Y si alguien puede explicar las Teorías de la Plusvalía sin la relación de Hegel y Ricardo, o explicar El Capital de Marx sin Shakespeare, Goethe y Hegel caería en la vil trampa simplista del materialismo vulgar.

Además la Introducción de 1857– que como señalábamos es el proceso de investigación que luego será expuesto en El Capital– según el propio Marx es un impedimento para acercarse en profundidad a su obra, dado que en esta el trato muy sintéticamente el conjunto de su obra y sus diversas conclusiones –es decir adelanta mucho resultados al lector-, y es que Marx como señala polémicamente en el Prólogo al saber las repercusiones históricas de sus resultados (repercusiones que aún no acabamos por dimensionar), espera que su obra sea leída apasionadamente en el inmediato (que autor no desea tal consideración), lectura que quedara aplazada en su esencia hasta que un joven Lenin siguiendo a Plejanov comenzara adentrarse al marxismo.

Por esto es que hemos buscado señalar los siguientes e importantes momentos de la Introducción que no solo muestran la relación de Marx con Hegel y el desarrollo del humanismo en general, sino que nos muestran el porqué nuestra concepción de mundo, el marxismo es la herramienta que dota a la praxis de su razón histórica. Es por lo mismo que tal como señalamos en un principio nuestro objetivo no es mostrar algo acabado, sino mas bien hacer una invitación a la joven militancia que se levanta con el puño cerrado ante la barbarie capitalista.

Pasemos a ver algunas citas para mostrar la relación y la superación de Marx de su maestro en la Introducción: por ejemplo en el primer apartado (el primero de cuatro) señala “las determinaciones que valen para la producción en general son precisamente las que deben ser separadas, a fin de que no se olvide la diferencia esencial por atender sólo a la unidad, la cual se desprende ya del hecho de que el sujeto, la humanidad, y el objeto, la naturaleza, son los mismos”. Variados elementos se señalan aquí, pero lo primero dice relación con la importancia para Marx de que no se pierda ningún momento del razonamiento, es decir es importante el momento de separación como también el de la unidad. Pero lo más importante es la combinación y el movimiento constante entre sujeto y objeto, a diferencia de un materialista vulgar, que separa, divide y tiende a poner como dos líneas paralelas la concepción objetiva y la subjetiva, en Marx estas son dos momentos en constante movimiento con esto se esclarece a la luz de una dialéctica negativa (desde Kant y Fichte) la correcta relación entre objetividad y subjetividad.

Además más adelante  Marx muestra que lo universal y lo particular [21] son un entramado de múltiples dimensiones que constantemente están relacionadas entre sí, aunque aparentemente pueda parecer indiferente la uno del otro. Es decir la relación del todo con las partes. Marx toma la producción en general (de igual forma podríamos decir este ejemplo con la producción en el socialismo), y señala que a la vez que existe una producción en general y una producción general esta tiene un múltiple entramado donde se desarrolla lo particular de la producción (este luego es el puntapié en la exposición del Capital que como se sabe parte de lo mas particular, la mercancía) y las diversas relaciones entre estas particularidades y también las generalidades, es decir “la producción tampoco es solo particular. Por el contrario, es siempre un organismo social determinado, un sujeto social (el hombre que hace su historia en condiciones determinadas) que actúa en un conjunto más o menos grande más o menos pobre…[22].

La filosofía, profesión de Marx, se podría resumir en la consigna de Kosik [23] ¡Paz al mundo, guerra a las Cavernas [24]!, es que se busca constantemente superar las apariencias, la intuición, la sensación y un sinfín de categorías [25] que impiden el razonamiento que logre dar con la esencia, el fundamento para concretizar un razonamiento consiente, lejos de toda enajenación de la misma.

Como vemos el análisis de la producción de Marx, en un sentido de la intima relación de la totalidad con las partes (el momento histórico que afrontamos día a día con la construcción histórica, originaria e intensamente dinámica que tiene la historia de los hombres, que como vimos antes va adquiriendo el carácter objetivo y subjetivo en el fluir de los acontecimientos individuales, colectivos, etc.), tiene relación con lo que más adelante él denomina como “totalidad concreta [26]. Pero no nos adelantemos, dado que en esa categoría faltaría tratar el significado de lo “concreto” en Marx. Pero antes veamos una analogía histórica entre el prólogo a la Fenomenología y la Introducción [27], naturalmente la diferencia en cuanto a las preguntas que se está trazando cada autor nos habla de porque la teoría de Marx es la revolucionaria de nuestros tiempos y no la de Hegel [28], Hegel está pensando en el movimiento del espíritu (como se sabe y ya desde Kant [29]) en relación con lo material y de qué forma desde tal realidad histórica se emancipa el espíritu del hombre siendo consciente de tal existencia (la idea absoluta) con la cual la libertad queda en su mente. No obstante tal proceso que se emprende de crítica, de negación de tal existencia dice relación con superar, primero las apariencias de la realidad, la intuición, sensación, lo inmediato, para de esta forma llegar por medio de la especulación a un conocimiento verdadero. Realmente esto en la sociedad capitalista que Hegel vio en el prologo de su Existencia, es peligroso. ¿Por qué peligroso? Porque una crítica concreta, llegara al resultado de Marx. Tras la producción hay más que una aparente relación eterna [30], tras la producción hay más que una unilateral forma de relación de producción, existe una desigualdad [31] de estas relaciones, es decir no se trata de una mera evolución que pudiera aparentar técnicamente el capitalismo [32], sino de los momentos cambiantes y constantes en los que se va desenvolviendo. Señala Marx a propósito de que esas relaciones en el capitalismo se pueden categorizar como producción, distribución, cambio y consumo que “Producción, distribución, cambio y consumo forman así un silogismo [33] con todas las reglas: la producción es el termino universal; la distribución y el cambio son el termino particular; y el consumo es el termino singular con el cual el todo se completa”[34], Hegel señala en su Prologo a la FenomenologíaPero, en su fluir, constituyen al mismo tiempo otros tantos momentos de una unidad orgánica, en la que, lejos de contradecirse, son todos igualmente necesarios, y esta igual necesidad es cabalmente la que constituye la vida del todo [35]”.

Más adelante Hegel señala “En efecto la cosa no se reduce a su fin, sino que se halla en su desarrollo [36], ni el resultado [37] es el todo real, sino que lo es en unión con su devenir; el fin para sí es lo universal[38], en ese mismo sentido a propósito de la esencia que logra captar el pensamiento especulativo, señala en su Lógica, “La esencia proviene del ser; en esa medida, no es inmediatamente en y para sí, sino un resultado de aquel movimiento[39]. Es decir para Hegel la conciencia emancipada, puede comprender la totalidad de la realidad no reduciendo al resultado o el final, sino mediando las relaciones de su movimiento. Junto con la apariencia y la esencia es fundamental el proceso, la mediación, las relaciones del movimiento.

Por supuesto Marx está lejos de creer que reflexionando de forma hondada se lograra resolver los reales problemas de la existencia del ser. Pero sí Marx encuentra la guía en comprender las múltiples –muchas veces antagónicas- relaciones sociales que se desarrollan. Sin este peligroso método Marx concebiría meramente el capitalismo en su apariencia. Como se desentrenan las relaciones, se va hacia la raíz, Marx encuentra en la producción lo siguiente “La producción es mediadora del consumo, cuyos materiales crea y sin los cuales a este le faltaría el objeto. Pero el consumo es también mediador de la producción, en cuanto crea para los productos sujetos para el cual ellos son productos”.[40] Marx no solo nos muestra las diversas y desiguales relaciones de producción capitalista, ya nos comienza adentrar en una de sus claves para entender la dominación burguesa: la enajenación, la cosificación del ser humano y la fetichización que se desenvuelve en el tráfico mercantil capitalista. De hecho señala que “En la producción, la persona se objetiva, en el consumo la cosa se subjetiva[41].

Por su puesto, esto como ya hemos señalado pese a ser una relación determinada históricamente no se debe confundir con un determinismo, como tampoco se debe considerar que estas relaciones generales escapan a las posibilidades de cada sujeto, Marx combate el determinismo como las posiciones reformistas con fuerza –y por el contrario como piensan los materialistas vulgares- con mucha fuerza hasta sus últimos días [42], dice en los Grundrisse que una vez terminado el proceso de producción (donde existe esa fuerza alienante a separar a objeto y sujeto) “En la sociedad, en cambio, la relación entre el productor y el producto, una vez terminado este último, es exterior y el retorno del objeto al sujeto depende de las relaciones de este con otros individuos. No se apodera de él inmediatamente” lo que en Lukács es la posibilidad histórica de acercarnos a la conciencia de clase por medio de la totalidad [43], a ser conscientes de la realidad histórica. Tal situación es radical con un estado particular de formación social que busca por parte de sus sectores dominantes ser eternizada.

Como de lo que se trata es de transformar el mundo, Marx sabe que el proletariado para poder romper con la actual sociedad que lo antagoniza y lo despoja de la posibilidad de liberarse, es importante poder comprender el funcionamiento del todo, del proceso de reproducción del capitalismo. Por lo mismo se vuelven más fundamentales los avances de Marx cuando incorpora a la producción y sus diversos momentos de funcionamiento, las categorías de circulación, cambio y distribución [44], pero lejos de dividir cada una, tender a la separación o caer en un determinismo de la esencia Marx señala “El resultado al que llegamos no es que la producción, la distribución, el intercambio y el consumo sean idénticos, sino que constituyen las articulaciones de una totalidad, diferenciaciones dentro de una unidad[45].

Como ya hemos visto Marx está llevando a su máximo esplendor el pensamiento humano, sí universal e histórico, ya que como señala el propio Hegel aunque con un grado de evolucionismo lejos de ser la verdad histórica, menos de los explotados (dado que como señala también Marx en los Grundrisse un conocimiento totalizante no puede dejar de lado que las ciencias oficiales se centran meramente en las grandes abstracciones, El Estado, Producción, Ejercito, etc. [46]) “No concibe la diversidad de los sistemas filosóficos como el desarrollo progresivo de la verdad, sino que solo ve en la diversidad la contradicción [47].

Si nos desentendemos de esto no veríamos que por ejemplo en el siguiente pasaje Marx no sublima solo a Hegel o a Kant sino que por ejemplo al propio Rousseau. Con su concepción de toma de conciencia por parte del proletariado, de transformación del mundo (con todo el complejo pasaje de crítica que ya hemos revisado) Marx llega a lo que el francés señala como esa Voluntad General, fundamento del contrato social, que es la conciencia histórica que logra dimensionar realmente el porvenir social. Es decir lo que sería el rol de un supuesto poder revolucionario del proletariado (que Marx definió en algunas ocasiones como en su crítica al programa de Gotha (1875) o La Guerra civil en Francia (1871) como dictadura proletaria).

La invitación está hecha, leer a Marx desde una visión que tienda a unir, más que dividir a la praxis del prusiano con el resto del desarrollo teórico de la humanidad. Nos gustaría por ultimo dejar abierta la puerta del método en el laboratorio de Marx (de hecho el punto 3 que es sobre el método en la economía política, junto con el que le sigue son los dos últimos apartados de la Introducción). Ya hemos señalado varias categorías como concreto, abstracción, esencia, apariencia, mediación, veamos cual es la implicancia que tienen en el sistema de Marx.

Es importante tener en cuenta primero que las categorías no son azarosas, Marx señala al respecto “las categorías expresan por tanto formas de ser, determinaciones de existencia, a menudo simples aspectos, de esta sociedad determinada[48] o por ejemplo “la categoría más simple puede expresar las relaciones dominantes de un todo no desarrollado o las relaciones subordinadas de un todo más desarrollado [49]. Por ende el lenguaje y la construcción sistemática de categorías están –nuevamente las mediaciones de un todo con sus partes- ligadas indisolublemente con la existencia social, desigual. Si no se atiende a tal desigualdad sería imposible explicar, como señala Marx en las últimas líneas que son una especie de puntos programáticos para la teoría revolucionaria, un Shakespeare en pleno feudalismo [50].

Volviendo al apartado 3, del Método en la economía política, Marx nos presenta un resumen del proceso hacia como llego a este momento en su teoría revolucionaria y las futuras proyecciones –que alcanzan su gran dimensión en los 5 tomos del Capital-, es en este apartado donde vemos la dialéctica de lo concreto de MarxLo concreto es concreto porque es la síntesis de múltiples determinaciones, por lo tanto, unidad de lo diverso. Aparece en el pensamiento como proceso de síntesis, como resultado, no como punto de partida, aunque sea el verdadero punto de partida, y, en consecuencia, el punto de partida también de la intuición y la representación[51].

Como ya adelantamos si  la preocupación fundamental de Marx fuera conocer lo más profundo que sea la sociedad, no sería necesaria la organización consciente del proletariado, y además no habría ese momento de diferenciación entre él y su maestro, se seguiría atado a una filosofía contemplativa, lejos de la filosofía de la praxis de Marx [52]. Por ende para Marx se trata de que la acción revolucionaria, sea sublime por la profundidad de su crítica que se demuestra en la concreción al interior realidad. Sin todo este movimiento se pierde el verdadero impulso del marxismo. Es por lo mismo que una liberación del ser humano, en las actuales condiciones es imposible sino parte por la emancipación del mismo proletariado.

En resumen nuestra intervención será concreta no en la burda medida que sea inmediata o que este en una coyuntura unilateral, sino en la medida que esta logre interiorizar la totalidad de determinaciones que se presentan en la apariencia de la realidad, es en tal movimiento dialéctico que podemos hablar de lo concreto. Por esa una política revolucionaria como la de Marx es concreta. Ante esta concreción Marx tiene la precaución de no confundir con las abstracciones generales, puesto que estas determinaciones generales que se desenvuelven en diversos periodos de la humanidad suelen ser utilizadas por los economistas vulgares como medio de eternizar la sociedad. Muy diferente de una concepción de lo concreto, donde los resultados se devienen desde la prolijidad del método dialéctico.

Es con esto que Marx logra dar con el título por ejemplo de su gran obra El Capital, es decir estamos ante un escrito que pese a ser desechado (como varias de las obras de Marx, deshecho que lejos estamos de seguir como cepíllanos de una parroquia), nos muestra de momento a momento como el autor del Manifiesto Comunista llega a sus resultados definitivos que logren dar sentido histórico a la emancipación definitiva de la humanidad. Marx señala relacionando lo concreto y las abstracciones generales de la economía política al interior del capitalismo que llegando a un análisis de esta magnitud se puede no solo dimensionar un momento actual sino que todo el esqueleto histórico en donde se desenvuelve el seno de la sociedad humana y por ende la base real para su destrucción deviene del conocimiento de esta totalidad concreta, “El capital es la potencia económica, que lo domina todo, de la sociedad burguesa. Debe constituir el punto de partida y el punto de llegada (relación del todo con las partes), y debe considerársele antes que la propiedad de la tierra. Una vez que hayan sido consideradas separadamente, deberá examinarse su relación recíproca. En consecuencia sería impracticable y erróneo alinear las categorías económicas en el orden en que fueron históricamente determinantes. Su orden de sucesión está, en cambio determinado por las relaciones que existen entre en la moderna sociedad burguesa, y que es exactamente el inverso del que parece ser su orden natural o del que correspondería a su orden de sucesión en el curso del desarrollo histórico. [53]

Como vemos la obra de Marx es una invitación abierta. Lejos de todo reduccionismo estéril hemos visto que una treintena de páginas nos pueden dar un manantial inagotable de lecciones que como señala el titulo de su borrador son los Elementos Fundamentales, para comprender un momento, una de las diversas e importantes formas de la praxis revolucionaria del pensador más importante de la historia.

NOTAS

[1]Karel Kosík, Dialectico de lo Concreto, Grijalbo, pág.  87-92 98-102

[2]Karel Kosík Reflexiones Antediluvianas Editorial Itaca, México 2012, pág. 231-232

[3]Volvemos a insistir en que existen otras relaciones, otros planteamientos del problema como señala Marx, que nos pudieran llevar a resultados similares. Por ejemplo la relación de Kant-Marx, Vicco-Marx, Goethe-Marx o Rousseau-Marx entre otras.

[4]Que encontraran su publicación en 1932 en la primera edición de los MEGA (Intento de transcribir las obras completas de Marx. La tercera etapa del proyecto –con posibles 102 tomos- aún esta inconclusa.)

[5] Este texto vio luz en 1932 en el IMEL bajo la dirección de Riazanov.

[6] Como una especie de anécdota son también los escritos de Marx en la Dieta Renana sobre la tala de árboles, donde va mostrando el despojo (que después tendrá su categorización de el capitulo XXIV del primer tomo del Capital, en La acumulación originaria) y la configuración de la propiedad y renta del suelo. En Marx, Debates de la Dieta Renana, Editorial Gendisa, España, 2007  pág. 25-79.  Anécdota ya que Marx señala que debido a estos artículos periodísticos es que se vio enfrentado a la necesidad de estudiar la economía política, Marx,

[7] Enrique Dussel, La producción teórica de Marx, un comentario a los Grundrisse, Siglo XXI, 2004, México.

[8]Es importante recordar que este estudio del joven Engels fue un primer paso para que Marx –que publico en 1844 el articulo del que sería su fiel amigo por medio de los Anales-Franco Alemanes  que dirigía junto con Arnold Ruge- se adentrara en el estudio de la economía política.

[9]Karl Marx, Elementos Fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) 1857-1858, Siglo XXI, México, pág. XVII.

[10]Esta concepción pareciera haber sido solo esos pasajes de Crítica a la filosofía del Derecho y del Estado de Hegel y que tiene su culminación en la crítica a la izquierda hegeliana –incluyendo a Fehuerbach- en La Sagrada Familia y La ideología alemana. Ya desde Miseria de la Filosofía -según el materialismo vulgar- podemos encontrar a un Marx que “rompe” con tales concepciones y se abre al estudio –proceso en el cual madura (¿?) de la economía política.

[11]En esta consideración son diversos los autores que acompañan nuestra posición, desde Mariátegui hasta Eric Fromm en su Introducción a los Manuscritos de 1844, desde el Che hasta Markovic, desde Martínez Heredia hasta Kohan, sin olvidar a Gramsci, Lukacs, Korsh o el propio Karel Kosík, como vemos no son pocos los intelectuales del proletariado que sostienen las banderas del humanismo, raíz de la razón del hombre moderno,  que adquiere su universalidad en el marxismo revolucionario.

[12]En Marx Introducción a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, Pre-Textos, España, 2014 pág 60,

[13]Es importante señalar que existieron diversas posiciones en quien asumía la real bandera de Hegel, derecha e izquierda veían diversas e importantes publicaciones. Para más detalle se puede revisar además de las clásicas obras de Cornu o Mario Rossi un estudio preliminar de Ronaldo Vielmi Fortes a la edición de Gorla de la tesis doctoral de Marx bastante aclardor. En Marx, Diferencia fundamental entre la filosofía de Demócrito y Epicuro, Editorial Gorla, Argentina, pág. 5-27.  Por lo general coincide que las interpretaciones del materialismo vulgar a propósito de tal división tienden a señalar que Hegel lejos de toda radicalidad era un profeso intelectual orgánico (según la categoría de Gramsci) del absolutismo, de la restauración aristocrática de la Alemania. Tal concepción vulgar es barrida por ejemplo en Lukacs en su Joven Hegel y los problemas de la sociedad Capitalista, Grijalbo, México.

[14] Adolfo Sánchez Vásquez, Ética y Política, FCE, México, 2007, pág 94-104.

[15]Por ejemplo la conocida cita en la apertura del 18 brumario donde señala que “los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado” o en la Ideología Alemana señala “Los individuos han partido siempre de sí mismos, aunque naturalmente, dentro de sus condiciones y relaciones históricas dadas, y no del individuo “puro”, en el sentido de los ideólogos”, en La ideología alemana, Ed. Pueblos Unidos, pág. 84-85.

[16]Ponemos entre comillas producto de que traducciones directas del alemán señalan que Marx emplearía el “Edificio” como la transcripción correcta. Ver los desarrollados por M.Rubel.

[17]Incluso estas dos últimas están lejos de ser expresión en Marx del sinónimo “desarrollo de fuerzas productivas=evolución tecnológica” tal mecanicismo está lejos de comprender como emplea Marx desarrollo de fuerzas productivas y los diversos momentos que adquiere el hombre en el movimiento de su autoconciencia. De hecho si se fuera fiel a tal absolutismo economicista, el Comunismo, como bien advierte el Che Guevara en los años sesenta, sería una mera repartición de la evolución económica, lejos de la concepción integral de Marx, lejos también del cómo y el porqué  Marx llega a esta concepción particular de la economía política clásica.

[18] A propósito de sus estudios y borradores del Capital (material para los Grundrisse) le señala a Engels en 1857 que “trabajo como loco las noches enteras para ordenar sus estudios económicos”, extraído de Elementos Fundamentales para la crítica de la economía política, Siglo XXI, México, p VI.

[19] Por ejemplo en el prologo encontramos la cita magistral de “no es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario es su ser social el que determina la conciencia”, los defensores a ultranza del Prologo se aterraran cuando encuentren por ejemplo la símil relación entre este pasaje de la ideología alemana con lo expuesto en el Prologo “No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida que determina la conciencia”, en La Ideología Alemana, Pueblos Unidos, Uruguay, p26, 1968.

[20] Para estos efectos se puede revisar Lenin, Cuadernos Filosóficos, Ediciones Estudio, Argentina, 1963, p79-303.

[21] Para que se oriente el nivel de relación, la tesis doctoral de Marx tiene entre uno de sus principales fundamentos esta discusión en donde Marx muestra que la diferencia entre una concepción y otra, no los haces indiferentes, por el contrario es en el movimiento (a diferencia de Demócrito donde la relaciones son estáticas, físicamente no tienen posibilidad de desviación de la línea de trayectoria) al que apuesta Epicuro adonde apunta Marx.

[22] Grundrisse, pág. 6. (El paréntesis es nuestro)

[23] Reflexiones Antediluvianas, pág. 227.

[24] En clara alusión al Mito de la Caverna de la Republica de Platón.

[25] Esto es una burda síntesis de los grandes debates desde la filosofía clásica (Griega principalmente) hasta la contemporánea, la real dimensión de Marx. Un estudio completo y sistematizado que apunte cada una de las categorías y sistemas es un proyecto individualmente imposible de realizar.

[26] Grundrisse, pág. 22

[27] La Fenomenología del Espíritu (1807), es junto a la Lógica de Hegel las dos obras que mejor sintetizan la crítica especulativa, la dialéctica hegeliana.

[28] Sabemos que los mecanicistas se asustaran con tal acercamiento, la ignorancia es propia de la enajenación capitalista y en ella se sustenta considerablemente la dominación. Pero no obstante el ser hegeliano o diríamos lo mismo en la relación de Marx con Spinoza, el ser marxista o spinozista al ser parte de la crítica de lo existente –aunque desde diversos enfoques- siempre será perseguido (de variados modos incluso ofreciéndole puestos -como lo fue la comodidad de la Universidad de Jena y Berlín para Hegel hasta el día de su muerte- o puestos en la institucionalidad política –cuestión que ridículamente sigue siendo parte del debate de la estéril y alienada izquierda-.

[29] Como bien se sabe Kant en sus Críticas a las razones existentes incorpora a su idealismo del yo puro los diversos estudios que han ido avanzando desde la ciencia estática, mecánica –que por el contrario es fácil de comprender- (la química, la física, matemáticas, geometría etc) principalmente los avances de Isaac Newton, Santo Tomas o un David Hume.

[30] A propósito de la eternización del capitalismo, ya Marx desde Miseria de la Filosofía señala la vulgaridad y superficialidad –en el sentido de que se quedan en la mera intuición- de los economistas en querer mostrar la supuesta eternidad del capitalismo.

[31] Como señala Marx más adelante “Pero el punto verdaderamente difícil que aquí ha de ser discutido es el de saber cómo las relaciones de producción, bajo el aspecto de relaciones jurídicas, tienen un desarrollo desigual”, en Marx, Grundrisse, pág. 31.

[32] En este sentido los Manuscritos de 1961-1963, junto con el gran prologo de Bolívar Echeverría (Editorial Itaca) son aún más claros respecto a esta dimensión propia de un análisis que parte de las premisas de eternizar el capitalismo –tendencia en la que cae la izquierda de las clases dominantes, el reformismo-.

[33] En su Enciclopedia filosófica Hegel señala sobre el silogismo que “el silogismo es la unidad del concepto y el juicio; el silogismo es el concepto como la simple identidad” en La lógica de la Enciclopedia, G. Hegel, Editorial Leviatán, Argentina, pág. 187. Como vemos el concepto de unidad que también se da en lo expuesto por Marx es clave.

[34] Marx, Grundrisse, pág. 9. Con este esclarecimiento de Marx se podría sostener con más profundidad la teoría de la dependencia en desmedro del evolucionismo pacifista de los materialistas vulgares que creen en base al supuesto cientificismo economicista de Marx que el capitalismo y las clases que se relacionan se pueden definir en base a la mera producción. Con este material Marx entrega la guía para comprender las relaciones cada vez mas fetichizadas, traficadas, pseucoconcretadas que se dan en el modo de producción capitalista en su fase Imperialista.

[35] G. Hegel, Fenomenlogía del espíritu, FCE, México, 2010, pág.8.

[36] Tal como señalo Lenin, ¡cuánto tienen que aprender los revolucionarios de Hegel!.

[37] Superando a todo intento de empirismo y naturalismo vulgar.

[38] Hegel, Fenomenología, pág.8.

[39] G.Hegel, Ciencia de la lógica, Abada Editores, España, 2011, pág. 441. En ese sentido insiste Hegel en sus cátedras refiriéndose a la Ilustración alemana “la utilidad, considerada como la esencia de las cosas que son, consiste en que sean determinadas como cosas que son, no en sí, sino para otra cosa, lo que constituye un momento necesario, pero no el único” en Lecciones sobre la historia de la filosofía, TIII, FCE, México, 2013, pág. 401.

[40] Grundrisse, pág 11-

[41] Grundrisse pág.9. En ese mismo sentido Marx señala en sus Manuscritos de 1844 “A medida que se valoriza el mundo de las cosas de desvaloriza, en razón directa, el mundo de los hombres”, En Marx y Engels, Escritos económicos varios, Grijalbo ediciones, México, 1966, pág. 63.

[42] Por ejemplo se puede ver el estudio y las transcripciones de Marx de Michael Lowy, En El Joven Marx y la Revolución, Ocean Sur, 2014, pág. 212-219.

[43] G.Lukacs, Historia y Conciencia de Clase, Ediciones RyR, Argentina, 2009, pág. 121.

[44] En Grundrisse, pág. 15-20.

[45] Grundrisse pág.20.

[46] Grundrisse, pág. 27.

[47] Fenomenología del espíritu, pág 8.

[48] Grundrisse, pág. 27

[49] Grundrisse pág. 23

[50] Grundrisse pág. 32. Nos referimos al punto 4 que tiene el subtítulo de “Producción, Medios de producción y relaciones de producción. Relaciones de producción y relaciones de tráfico.  Formas del Estado y de la conciencia en relación con las relaciones de producción y de tráfico. Relaciones jurídicas. Relaciones familiares”

[51] Grundrisse pág 21. En este mismo sentido no se puede dejar el siguiente pasaje de Hegel sobre la verdad “Es el todo que retorna a si mismo saliendo de la sucesión y de su extensión, convertido en el concepto simple de este todo”, Fenomenología, pág. 15.

[52] Nos nutrimos de esta categorización que trata en extenso Adolfo Sánchez Vásquez en su Filosofía de la Praxis.

[53] Grundrisse, pág. 28-29. El paréntesis es nuestro.

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