(Más allá) del comunismo utópico de William Morris

utopia proNo resulta extraño que la lectura de los socialistas utópicos o las tres utopías renacentistas de Tomás Moro, Tomaso Campanella y Francis Bacon, nos resulten ingenuas, tibios anhelos igualitaristas que lejos de afrontar las raíces de la desigualdad y la explotación, imaginaron  y teorizaron sociedades moralmente más aceptables. ¡Y quien no ha imaginado nunca una sociedad ideal y perfecta -utópica- frente a la barbarie capitalista cotidiana!.

Si tradicionalmente los socialistas utópicos han sido una de las tres fuentes de inspiración de Marx, nos conviene conocerlos para valorar aún más el paso adelante que supuso Marx. En esta ocasión nos centraremos en el trabajo de José María Durán sobre William Morris y su News from Nowhere. Vamos allá…

Salud. Olivé

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(MÁS ALLÁ) DEL COMUNISMO UTÓPICO DE WILLIAM MORRIS

José María Durán

 

1.- Introducción

Publicada inicialmente por entregas en el órgano de la Socialist League el periódico Commonweal (de enero a octubre de 1890) y más tarde en forma de libro con algunas modificaciones en Boston (1890) y Londres (1891) News from Nowhere es sin lugar a dudas una de las obras de ‘ficción’ fundamentales en el universo literario de William Morris. No obstante, tanto por su calidad narrativa como por su contenido político News from Nowhere rivaliza además con las conferencias y artículos por los que Morris es hoy más conocido y merecidamente famoso. Hay que tener en cuenta que Morris fue un gran prosista amante de la lengua siendo en sus conferencias y artículos en donde esta cualidad se manifestó de una manera más brillante. No se va a tratar aquí de reconstruir al completo todos los temas que habrían de surgir de una lectura atenta de cada uno de los capítulos que conforman News from Nowhere —por ejemplo, no voy a considerar el gran capítulo central de la novela dedicado al proceso revolucionario “How the change came“. Por el contrario, de lo que me voy a ocupar es de una serie de temas que considero relevantes para la crítica de la economía política y que son claves en la estructura social que la novela presenta. Estos son, principalmente, la cuestión del trabajo y su valor también en relación al concepto de arte que William Morris tenía en mente. El arte representaba para Morris simplemente placer en el trabajo. Este punto de partida supone ya poner en entredicho la propia condición de la novela como una novela utópica. Esta idea no es realmente nueva pero merece la pena destacarla. Morris había subtitulado News from Nowherebeing some chapters of a Utopian Romance’ [‘que forman los capítulos de una novela utópica’] con lo que así también reconocía su deuda con Utopia (1516) de Thomas More que admiraba. Morris reeditaría Utopia en 1893 en la Kelmscott Press. En el prefacio Morris elogia a More como un socialista contemporáneo en el que han sobrevivido los restos de la tradición comunista medieval, tradición que el propio Morris ya había reelaborado en A Dream of John Ball, obra serializada en el Commonweal entre 1886 y 1887. Utopia representa en el entender de Morris esencialmente el anhelo por una sociedad igualitaria en la que el individuo no puede concebir su existencia al margen de la comunidad. Esta visión es la lucha en la que los socialistas están comprometidos 1.

Por otra parte, tampoco se trata en esta contribución de señalar las limitaciones que sin duda Morris tenía a la hora de entender, precisamente, la crítica de la economía política 2; limitaciones que están presentes en News from Nowhere y que merecerían una crítica atenta —sobre todo por lo que la novela de  Morris nos está contando desde nuestra perspectiva como lectores 120 años  después de su primera publicación. Más bien, voy a leer ciertos pasajes de News  from Nowhere pensando la manera cómo Morris anticipó un tipo de sociedad que bien podría ser un modelo de comunismo. Estos pasajes, pienso, son relevantes  hoy a la hora de realizar una crítica a la noción de trabajo en el capitalismo que sea  capaz de anunciar su propio futuro, siendo conscientes de que la liberación del  trabajo reside en lo que el mismo trabajo significa, y no en su rechazo como está de  moda hoy en ciertos círculos pseudo-revolucionarios. Esta forma de afrontar la  novela de Morris exige, por supuesto, confrontar algunos planteamientos de Morris con los del propio Marx. Aunque teniendo presente las limitaciones de Morris al respecto, de lo que se va a tratar más bien es de señalar similitudes y lugares comunes. Para ello, analizaré la novela de Morris en el contexto (ficticio)  de haber sugerido respuestas a las inquietudes que Marx había planteado en su  Crítica del programa de Gotha 3.

Este artículo está dividido en seis secciones, incluyendo esta introducción: (2) ¿Es News from Nowhere una utopía? (3) Crítica ecológica. (4) El concepto de trabajo y crítica del capitalismo. (5) El arte y el trabajo como placer. (6) Conclusión.

2.- ¿Es News from Nowhere una utopia?

Normalmente se asume que con News from Nowhere William Morris se ganó un lugar propio en la historia de la literatura utópica al lado de los reconocidos More, Wells, K Le Guin o, más recientemente, Warren Wagar 4. Fue Thomas More el primero en acuñar el término ‘utopia’ del griego que no quiere decir otra cosa que un ‘no lugar’ [‘u’ (no) ‘topos’ [lugar)]. Morris recurre muy conscientemente a More al que le plantea una paradoja fundamental: tener entre las manos ‘noticias’ [news] de un ‘lugar que no existe’ [nowhere]. Parece entonces que la ‘u-topia’ de Morris es más aparente de lo que en un principio se podría suponer. Lewis Mumford escribía que las utopías hacen que el mundo sea más tolerable. Él mismo describía la ficción de Morris como una utopía de ‘fuga’ frente a las utopías de ‘reconstrucción’ como  Looking Backward (1888) de Edward Bellamy que el propio Morris había sometido a una dura crítica 5. Para Mumford la virtud de utopías como la de Morris residía en que estaban más cerca de lo que, según Mumford, le es esencial a la realidad humana. Morris, por ejemplo, habría comprendido y expresado en News from Nowhere perfectamente que la dignidad del ser humano se mide por lo que crea, no por lo que consume. 6 Aunque en lo que concierne al ideal social de Morris esto último sea básicamente cierto, se puede apreciar en el examen de Mumford una crítica larvada a un socialismo ‘escapista’ que mueve a las masas emocionalmente sin proporcionarles una salida aceptable. News from Nowhere pecaría  precisamente de ello 7. No obstante, y sabiendo que el tecnólogo Mumford nunca podría aceptar la ‘utopía’ comunista, el problema de su concepción de la novela de Morris en cuanto utópica ‘fuga’ o ‘abandono’ de la realidad presente reside realmente en la forma cómo leemos la supuesta ‘utopía’ que Morris nos presenta. Si, por el contrario, leemos en las ensoñaciones presuntamente ingenuas de News from Nowhere una referencia constante a las bases fundamentales que conforman el modo capitalista de producción y, por extensión, la sociedad burguesa que domina, observaremos cómo News from Nowhere se convierte de inmediato en una formidable crítica consciente y constructiva del presente en el que se encontraba al ser escrita. Presente que también es, inevitablemente, nuestro presente. Thompson ha insistido en este aspecto que señala como la tensión entre lo real y lo ideal inherente a la novela. Es decir, «la manera cómo el mundo de los sueños y el   mundo real son re-unidos» 8. Por una parte, a lo largo de la novela somos continuamente confrontados con nuestra propia sociedad, nuestros valores y vidas, escribe Thompson. Por otra parte, sólo un escritor como Morris criado en la tradición romántica podía haber concebido una sociedad que emerge de las facultades que la sociedad de clase había negado a hombres y mujeres, lo cual demanda un alto grado de idealización. No obstante, tal idealización al estar tan profundamente basada —como habremos de ver— en una crítica radical del aspecto central y clave del modo capitalista de producción (esto es, la forma del valor) posee una dimensión real, por ilustrarlo de alguna manera, posee una dimensión material que nos permite pensar la sociedad que Morris ‘sueña’ como una sociedad actual —en el sentido de que es la crítica la que descubre la actualidad que se encuentra en la potencia revolucionaria de la clase obrera. Por ello, más que la   confrontación entre lo real y lo ideal parece más acertada la interpretación que Matthew Beaumont hace de la idea de ‘historicidad’ de Jameson. La ‘historicidad’ según Jameson es la manera en la que se busca capturar la contemporaneidad en cuanto proceso histórico. En este sentido puede usar las formas de representación  del pasado y/o el futuro, aunque lo que busca sobre todo es percibir el presente como historia 9. Beaumont lo pone de forma brillante: «la novela utópica de Morris es más que un intento de atrapar el presente de la modernidad capitalista como historia. Es también un intento de imaginar una sociedad comunista en la cual es posible atrapar la historia como presente» 10. Para Beaumont la historia tal y como es presentada en News from Nowhere se corresponde con los microprocesos de la vida diaria. En una sociedad como la inglesa de finales del siglo XIX (que Morris considera absolutamente degradada) en la que los trabajadores viven sometidos a una lucha diaria por la existencia, Morris subtitula New from Nowhere: «Una época de tranquilidad» [«An Epoch of Rest»] que, como Thompson nos recuerda, comienza con el narrador deseando días de paz y tranquilidad, de sonriente y pura buena voluntad 11. Este es el mensaje esperanzador que Morris quiere llevar a los lectores del Commonweal. La paz y la felicidad son posibles una vez que la lucha revolucionaria ha salido victoriosa, nos viene a decir Morris. Por tanto, un mensaje de lucha y esperanza. Que la novela esté impregnada de esta atmósfera de tranquilidad es, pues, producto de acontecimientos históricos concretos en los que la clase obrera ha tomado las riendas de su propio futuro (y con él el de toda la humanidad); y para nada tiene que ver con la descripción ideal de una Arcadia pastoril y pintoresca a la Poussin.

Reflexionemos, por un momento, en lo que Jameson llama exposición o cartografía cognitiva [cognitive mapping]: esto es, el conocimiento teórico de un tipo económico, el análisis de las subjetividades colectivas, la cuestión de la acción política y de la representación estética 12. Veremos a continuación cómo News from Nowhere pone en marcha una cartografía semejante con respecto a relaciones y fenómenos sociales concretos.

3.- Crítica ecológica

A la luz de la creciente preocupación por la salud del planeta no deja de ser útil ver en los numerosos pasajes de News from Nowhere en los que Morris celebra la armónica relación que hombres y mujeres tienen con el entorno y la naturaleza una crítica ecológica al capitalismo. Normalmente se ha querido ver en estas ‘pinceladas naturalistas’ un romanticismo medievalizante que tiene sus raíces en John Ruskin y, sobre todo, en el influyente Thomas Carlyle de Past and Present (1843). La nostalgia de Carlyle era la nostalgia del pasado que veía con tristeza cómo la industrialización había destruido la ‘paz’ feudal y sus tradiciones seculares. Como Thompson ha advertido, Marx y Engels ya habían caracterizado estos lamentos como ‘Socialismo Feudal’, endosándoles que lo «que le imputan a la burguesía no es tanto el haber hecho surgir un proletariado en general, sino el haber hecho surgir un proletariado revolucionario» 13.

Al final del capítulo XVIII de News from Nowhere Morris escribe acerca de la ‘vida campesina’ que es ahora ‘común entre nosotros’ 14. Clive Wilmer, el editor de la edición inglesa, señala este pasaje en relación a un párrafo del Manifiesto Comunista para apuntar que este aspecto (es decir, la inclinación de Morris a evocar idílicamente la vida rural, pensemos que Morris convierte a Londres en un conjunto de villas casi campesinas invadidas por la naturaleza) es quizás una de las ideas de Morris que más problemas tendría con el pensamiento de Marx. El párrafo en cuestión del Manifiesto al que Wilmer hace referencia dice así: «La burguesía ha sometido el campo al dominio de la ciudad. Ha creado urbes inmensas; ha aumentado enormemente la población de las ciudades en comparación con la del campo, sustrayendo una gran parte de la población al idiotismo de la vida rural»15. Es este ‘idiotismo de la vida rural’ al que Wilmer se refiere [‘dem Idiotismus des Landlebens’ en el original alemán, ‘the idiocy of rural life’ en la versión inglesa], pues Morris escribía en el pasaje señalado de una manera que parece citar directamente el Manifiesto: «y por la pausada vida rural, para nada estúpida, que se ha vuelto común entre nosotros» (mi cursiva). La contraposición parece, pues, evidente. Sabemos gracias a El Capital que el sometimiento del campo por parte de la burguesía tuvo unas consecuencias muy claras: la expropiación de la tierra a la masa de población, lo que condujo, por una parte, «a que la agricultura pudiera ser explotada socialmente de una forma racional y, por otra, a la reintroducción de la propiedad privada de la tierra ad absurdum, que constituyen los grandes méritos del modo de producción capitalista. Como todos sus otros progresos históricos, también adquirió este a través de la completa pauperización de los productores inmediatos» 16. Como ha señalado el filósofo Frieder O. Wolf:

Los amplios efectos destructivos a largo plazo de la propiedad privada capitalista en tanto que forma histórica singular de las relaciones entre los seres humanos y el planeta tierra y su biosfera son ampliamente discutidos en El Capital, incorporando además un tema central del debate científico sobre el desarrollo de la economía agraria desde el siglo XVIII como es, la industrialización de la economía agraria y la urbanización bajo el signo doble de la masiva pobreza urbana y la especulación urbanística con sus efectos destructivos sobre la fertilidad de la tierra 17.

Morris había reconocido haber disfrutado de la lectura de la ‘parte histórica’ de El   Capital 18, lo que se refiere sin duda al capítulo 24 del libro primero dedicado a la acumulación originaria. En este capítulo Marx nos presenta precisamente todo el proceso de expropiación de las masas campesinas y rurales. Por ello no es descabellado apuntar la infiuencia del libro primero de El Capital así como la descorazonadora descripción de Engels en La condición de la clase obrera en Inglaterra (1844) en la visión ruralizante que Morris tiene de la nueva sociedad. Si la burguesía ha sometido el campo a la ciudad, lo que únicamente quiere decir que la burguesía ha convertido a las masas campesinas en proletariado urbano, la alternativa que Morris presenta en News from Nowhere deviene evidente: «Aunque había un puente que cruzaba la corriente y casas en sus orillas, ¡cómo había cambiado todo desde la pasada noche! Los talleres de jabón con sus chimeneas   vomitando humo habían desaparecido; también los talleres mecánicos y los de  plomo» 19. Y un poco más adelante describe cómo en ambas

…orillas había una fila de casas muy bonitas, no demasiado grandes, que se situaban a   cierta distancia del río; la mayoría estaban construidas con ladrillos de color rojo y cubiertas con tejas y parecían, sobre todo, cómodas y como si estuvieran, por decirlo de algún modo, vivas y en armonía con sus habitantes. Había un jardín común en el frente que bajaba hasta el borde del agua en el que florecían exuberantes flores de las que emanaban deliciosas ondas de aroma veraniego sobre la corriente que se arremolinaba 20.

No es sólo una visión ruralizante o de un romanticismo medievalizante lo que Morris está expresando aquí. Morris está describiendo, en este párrafo de una manera clara pero en muchos otros también, un paisaje en el que el modo de producción capitalista se ha desvanecido por completo. Y Morris demuestra ser consciente de que de esta desaparición sólo puede surgir un encuentro con la naturaleza. En este sentido, su pensamiento es tremendamente contemporáneo.  

No es necesario repetir ahora los argumentos acerca del pensamiento ecológico de Marx que otros autores han desarrollado en profundidad. En cualquier caso, sí me gustaría insistir en ese aspecto que John Bellamy Foster ha acuñado como ‘naturalismo dialéctico’ y en el que, según cómo lo entiende Foster, para Marx la alienación del trabajo del ser humano va de la mano de la alienación del ser humano de la naturaleza 21. La relación entre propiedad privada capitalista y degradación de la naturaleza es para Marx evidente desde por lo menos los Manuscritos de 1844. En cambio, si en la sociedad comunista las relaciones entre   los individuos ya no están mediadas por la creación de valor tampoco lo pueden estar las relaciones entre los individuos y el entorno natural. Este punto es esencial a la hora de reconstruir la relación entre ser humano y naturaleza. Pienso que esto es algo que Morris trató de entrever en News from Nowhere, como he tratado de mostrar a través de los pasajes citados. Así pues, las relaciones sociales y ecológicas de la humanidad vislumbradas por Morris están profundamente conectadas con el pensamiento de Marx. Sólo de esta manera superamos de una vez por todas tanto el análisis tradicional que ha visto en Morris a un medievalista romántico 22 como la visión reaccionaria de un Marx pro-tecnológico y anti-ecológico representante de un antropocentrismo utilitario 23. Foster escribe:  

La visión de Morris, tan cercana a la de Marx (a quien leyó y releyó), nos hace recordar el carácter íntegramente revolucionario del análisis de Marx, el cual, desde sus escritos más tempranos, tuvo en cuenta la alienación de los seres humanos de la tierra bajo el capitalismo como precondición para la alienación en el régimen capitalista de acumulación 24.

Por tanto, y esto me lleva directamente al siguiente punto, la visión ‘naturalista’ de Morris que se origina a partir de refiexionar acerca de una producción que se dirige al uso y el bienestar de la comunidad, parte de una crítica consciente del régimen capitalista de explotación y ganancia.

4.- El concepto de trabajo y crítica del capitalismo

Después de un baño matinal en el río Támesis Dick, el hombre cuya ‘ocupación’ es trasladar gente por el río para que así también puedan probar el agua, le ofrece al   protagonista de News from Nowhere, William Guest, ser su guía en el nuevo mundo. Guest, no obstante, duda por un momento: «Temo —dice—, que así te apartaré de tu trabajo». Pero Dick no lo cree así. «No te preocupes por ello —replica Dick—, me ofrecerá la oportunidad de proponerle un cambio a un buen amigo que quiere mi trabajo aquí. Es un tejedor de Yorkshire que se ha excedido con su tejer y las matemáticas, ambos trabajos de interior; y al ser un buen amigo, el quiere que le deje hacer algo al aire libre» 25. Esta conversación que se encuentra al comienzo de la novela (el segundo capítulo) nos muestra el trabajo como una actividad placentera y sensual. El trabajo, parafraseando a Marx, ya no es un medio para poder vivir sino que se ha convertido en una ‘necesidad vital’.

La teoría capitalista del control de la productividad obrera nos proporciona   algunas pistas sobre las razones de Morris para presentar el trabajo de una manera completamente opuesta al régimen capitalista de producción. En 1832 el matemático e ingeniero inglés Charles Babbage señalaba lo que según su parecer era el aspecto más importante e infiuyente de la división del trabajo y que había pasado inadvertido para la economía política clásica. Este sería el hecho de que al dividir los diferentes procesos de la producción el capitalista necesita diversos grados de destreza o fuerza para desempeñarlos, lo que puede comprar en el mercado en las cantidades exactas que precisa. Este hecho le supone al capitalista un ahorro considerable, ya que encontrar en el mercado un único obrero que   pueda realizar todas las tareas, demuestra Babbage, sería mucho más caro 26. La división del trabajo en la manufactura significa, pues, también una ‘división’ del trabajador en las diferentes tareas en las que se especializa. Cada tarea tiene, por supuesto, un precio que es calculado según el grado de dificultad y especialización requerido. Escribe Harry Braveman:

Los usos de [la fuerza de trabajo] ya no están organizados de acuerdo a las necesidades y los deseos de quienes tienen que venderla, sino más bien de acuerdo a las necesidades de quienes la compran, capitalistas interesados sobre todo en expandir el valor de su capital. Y es de especial interés para estos compradores abaratar esta mercancía. La forma normal de abaratar la fuerza de trabajo se demuestra por el principio de Babbage: dividirla en sus elementos más simples. Y ya que el modo de producción capitalista crea una población trabajadora adecuada a sus necesidades, el principio de Babbage al formar este “Mercado de trabajo” se le impone a los mismos capitalistas”.27

En este sentido, se podría decir que el capitalismo conlleva una progresiva pérdida de destreza en la población trabajadora no sólo por el hecho de dejar a una cantidad enorme en la ignorancia más absoluta (pues para el capitalista la falta de destreza es el requisito indispensable que hace al trabajador apto para las tareas más rutinarias 28), sino también por el propio hecho de la especialización de tareas que el proceso productivo requiere. Y Babbage era muy consciente de que la división del trabajo podía ser aplicada tanto a tareas mentales como a operaciones mecánicas 29. Un ejemplo bastará para ilustrar que era esta división del trabajo la que Morris estaba poniendo en cuestión desde el punto de vista del trabajador. Cuando William Guest, maravillado por la belleza y acabado de una pipa que acababa de adquirir, no obstante le pregunta a su acompañante Dick porqué se dedican con tanto esmero a trivialidades semejantes, Dick le responde:

Por supuesto, si los escultores escasearan estarían más ocupados en la arquitectura, como  dices, y entones estas “bagatelas” [una bonita palabra) no serían hechas. Pero ya que hay un montón de gente que puede esculpir, de hecho casi todo el mundo, y el trabajo es en cierto modo escaso, o tememos que pueda serlo, la gente no se opone a este tipo de trabajo menor 30

De hecho, la advertencia de Guest debería ser considerada desde el punto de vista capitalista de que los obreros más hábiles no deberían malgastar sus capacidades en actividades que al capitalista no le reportan beneficio alguno 31. El gran trabajo de artesanía invertido en la pipa puede ser inservible para un capitalista que pretenda producir pipas en masa (sería a todas luces demasiado caro) a no ser que   se convierta en una mercancía de lujo, por ello Guest afirma más tarde que quizás   sea la pipa demasiada valiosa para su uso. Pero la palabra ‘valiosa’ no le dice nada a Dick que se queda perplejo. En una sociedad en la que el trabajo no está dirigido   a la producción de valor (de cambio) tales nociones han perdido por completo su significado. Esta es una de las enseñanzas más importantes que News from Nowhere nos transmite. La pérdida absoluta de valor (valor de cambio en el sentido capitalista) conlleva inmediatamente una recuperación de las destrezas del trabajador y la posibilidad de su libre asociación con otros trabajadores para la realización de auténticos valores de uso que reviertan en el bien común. Morris cree firmemente que esta posibilidad comporta un gran placer en el hecho del trabajo: «semejante trabajo es a menudo muy agradable», comenta Dick. 32 La   deducción es, por tanto, increíblemente sencilla. El trabajo es placentero porque no   es trabajo forzado.

5.- El arte y el trabajo como placer

Uno de los aspectos más conocidos y a la vez mejor estudiados del pensamiento de Morris es su crítica a un sistema capitalista que, en palabras de Ruskin, manufactura todo excepto hombres 33. Ya me he referido a las infiuencias conocidas de Carlyle y Ruskin en la formación intelectual de Morris así como a la visión en gran medida paternalista que Ruskin tenía de la economía, por lo que no es necesario ahora insistir en los mismos argumentos 34. No obstante, vale la pena recordar que la crítica de Ruskin a la división entre trabajo manual e intelectual fue fundamental para un Morris que había tratado en sus propios negocios de superar esta división sin demasiada fortuna. Si para Ruskin »[e]l arquitecto debería trabajar en la cantera junto a sus hombres [y el] encargado de la manufactura debería ser un operario tan hábil como cualquier otro empleado de sus molino35, ello significaba además que sólo así era posible que el trabajo fuera agradable, es decir, solo gracias a la unión del trabajo físico con el intelectual se lograba el ideal de Ruskin de una vida feliz y perfecta en el hombre: joyful and right exertion of   perfect life in man, que caracterizaba el tipo de belleza que Ruskin llamaba ‘belleza vital’. En el prefacio que Morris escribió para la edición (publicada en 1892 en la Kelmscott Press) del fundamental capitulo de Ruskin «La Naturaleza del Gótico» incluido en Las piedras de Venecia, Morris aseguraba que había sido precisamente este placer en el trabajo [man’s pleasure in labour] la enseñanza fundamental de Ruskin 36. Habría que situar, no obstante, el ‘placer’ ruskiniano en el contexto de una economía de raíces clásicas dedicada a la producción de cosas útiles y agradables (opuesta por tanto a la crematística aristotélica) en la que la mercancía y el trabajo realizan la vida perfecta en el hombre. «No es que la gente este mal alimentada —escribía Ruskin en «La Naturaleza del Gótico»—, sino más bien que no disfrutan con el trabajo con el que se ganan el pan» 37. Aunque para Morris también se trate de producir cosas útiles y agradables, el placer en la producción de tales objetos, como hemos visto, sólo puede provenir de una definitiva superación de la explotación a la que el capitalista tiene sometido al trabajador. Por tanto, lo agradable del trabajo no puede residir en el valor de uso del producto, ni siquiera   en la manera cómo se lleva a cabo el trabajo, sino en una nueva valoración del valor de uso de la fuerza de trabajo. Es esta nueva valoración la que recorre la experiencia vital que conforma News from Nowhere.

¿Qué puede ser entonces el placer en el trabajo desde esta perspectiva? Hemos visto que la especialización de tareas (el principio de Babbage) es degradante desde la perspectiva del valor de uso de la fuerza de trabajo. Lo cual no quiere decir que todos lo tenga que hacer todo y además bien. Un tejedor con el que Guest conversa al comienzo de la novela reconoce que es un mal tejedor que sólo se dedica a la forma más mecánica de tejer, además de interesarse por la   imprenta. Pero debido a que las máquinas de imprimir están en desuso 38 nuestro tejedor, dice, se tiene que dedicar a otras cosas que le gustan, como las matemáticas 39. Si el capitalista había reducido el valor de uso de la fuerza de trabajo a un cálculo acerca de cuánto añade en el proceso de producción a la creación de valor, en cambio Morris veía el trabajo como lo que es: «la actividad humana que acompaña a la misma vida», en palabras de Gulli40. Son tres las características, según Morris, por las que el trabajo se debería definir: 1) el trabajo   debe valer la pena hacerse, 2) el trabajo debe ser agradable de hacer por sí mismo; y 3) el trabajo debe ser llevado a cabo bajo unas condiciones que no lo hagan ni   excesivamente fastidioso ni excesivamente angustioso“. De acuerdo con Morris, el   arte también se podía caracterizar de la misma forma pues Morris no lo concebía   como una esfera separada de la vida social sino infiuido por las mismas   condiciones en las que la humanidad vive.

Debo pediros —había escrito en su conferencia «El arte bajo la plutocracia» [University   College, Oxford, 1883)— que extendáis la palabra «arte» más allá de las actividades que son obras de arte conscientes, para abarcar en ella no sólo a la pintura, la escultura y la arquitectura, sino a las formas y los colores de todos los objetos de uso doméstico o —aún   más- incluso la disposición de los campos para la labranza y para el pasto, la organización de las ciudades y de nuestras carreteras de todo tipo; en una palabra, que incluyáis el aspecto de todo lo que rodea nuestra vida“.

Parafraseando al Marx de la Crítica del programa de Gotha estamos ante un buen ejemplo de trabajo definido en cuando ‘primera necesidad vital’. De ahí la conclusión lógica de Morris: el arte es la expresión del gozo del hombre en su trabajo [Art is man’s expression ofhisjoy in labour], y cuya realización no es posible en el modo capitalista de producción sino en otro, el modo comunista de producción que ha hecho desaparecer la producción de valor, como en News from Nowhere magistralmente se nos presenta. Este placer o gozo posee tres aspectos   básicos: variedad, esperanza de creación y dignidad. Con ‘variedad’ Morris quería decir la diferente cantidad de trabajos que una misma persona puede llevar . La ‘esperanza de creación’ implica la idea de hacer algo que valga la pena hacer, mientras que ‘dignidad’ connota el sentimiento de hacer algo útil. De esta manera, Morris nos confronta con la potencialidad que los seres humanos poseen de darle   forma a su propio mundo. Gozo [joy] en este sentido quiere decir no sólo una forma de racionalidad teniendo en cuenta estos objetivos concretos sino también la presencia obvia de un cuerpo que no renuncia a su sensualidad.

6.- Conclusión

No hay duda de que todo trabajo humano es un proceso que se realiza en un artículo de uso o, en términos aristotélicos, todo trabajo humano significa simplemente la aplicación de unos medios para la consecución de unos fines. Podríamos, entonces, aceptar una primera definición transhistórica del trabajo que diría algo así: el producto del trabajo = valor de uso 43. Sin embargo, es verdaderamente cuestionable que el proceso de trabajo deba ser reducido a una magnitud socialmente equivalente que implique cualquier forma de trabajo. De lo que se trata aquí, por supuesto, es de la cantidad de trabajo (duración e intensidad) que se requiere para la producción de mercancías. Ya al comienzo del libro primero de El Capital Marx nos proporciona una definición históricamente contingente del trabajo: el producto del trabajo = mercancía. Esto ocurre cuando el trabajo gastado en la producción de un artículo de uso aparece expresado como una cualidad objetiva de ese artículo, es decir, como su valor. De esta forma directa y sencilla Marx nos presenta el quid con respecto al funcionamiento del capitalismo. Si los trabajos que los habitantes de News from Nowhere desempeñan han de ser vistos como una crítica al modo capitalista de producción, lo que en el fondo esta crítica tiene que implicar es una crítica a esta producción de valor y lo que ello conlleva. En la Crítica del programa de Gotha Marx hace referencia explícita a la nueva sociedad que surge de las cenizas del capitalismo:

En el seno de una sociedad colectivista, basada en la propiedad común de los medios de producción, los productores no cambian sus productos; el trabajo invertido en los productos no se presenta aquí, tampoco, como valor de estos productos, como una cualidad material, poseída por ellos, pues aquí, por oposición a lo que sucede en la sociedad capitalista, los trabajos individuales no forman ya parte integrante del trabajo común mediante un rodeo, sino directamente 44.

Pese a que Marx es aquí capaz de concebir una forma de trabajo subsumida en la producción social colectiva, admite que se trata de una forma que se ha desarrollado a partir de la sociedad capitalista y que, por tanto, «presenta todavía en todos sus aspectos, en el económico, en el moral y en el intelectual, el sello de la vieja sociedad de cuya entraña procede». A este respecto, continúa Marx, en esta sociedad «el productor individual obtiene de la sociedad… exactamente lo que ha dado», lo cual conlleva la superación de la explotación a la que estaba sometido el trabajador en el capitalismo. No obstante, Marx va más allá y critica esta visión porque aún está sujeta al trabajo en cuanto medida entre equivalentes: «la igualdad, aquí, consiste en que se mide por el mismo rasero: por el trabajo» 45. El desafío entonces es pensar el trabajo no en los términos de un ‘valor’ entre   equivalentes sino, todo lo contrario, en los términos de su ‘desigualdad’. De hecho, es esta ‘desigualdad’ la que Morris expresa al comparar el trabajo de Dick y el de su amigo tejedor en el párrafo citado al comienzo de la sección cuarta. Sus trabajos se pueden intercambiar no porque sean equivalentes sino debido a necesidades individuales que no tienen parangón. Pienso que el conocido eslogan de Marx acerca de la sociedad comunista está bien representado en este ejemplo concreto:

En la fase superior de la sociedad comunista —escribe Marx—, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en su bandera: ¡De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades! 46

Este párrafo es importante porque en él Marx señala toda una serie de elementos fundamentales que, como hemos visto, están presentes en la forma cómo Morris entiende el trabajo en cuanto placer, a saber: la desaparición de la oposición entre trabajo manual e intelectual, el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos y, por tanto, capacidades, y por último, el hecho de que cada cual reciba según sus necesidades. En el capítulo XV de News from Nowhere el inquieto Guest se pregunta cómo se puede alcanzar este ideal si no existe ninguna ‘recompensa’ por el trabajo hecho 47. ¿Recompensa?, se pregunta su interlocutor. «La recompensa del trabajo es la vida —afirma categórico—. ¿No es suficiente?» 48. De nuevo una clara conexión con Marx que en el párrafo anterior afirmaba que en el comunismo el trabajo es la primera necesidad vital. Desde este punto de vista, es claro que Morris, junto a Marx, revaloriza el trabajo desde una nueva perspectiva social y socializadora: «todo el trabajo que hacemos es un ejercicio más o menos agradable de la mente y el cuerpo: así que en vez de evitar el trabajo todo el mundo lo busca». 49

Publicado originalmente en Revista de crítica literaria marxista, nº 4 (2010)

NOTAS

1 Cfr. William MORRIS, «Foreword to Utopia by Sir Thomas More», News from Nowhere and Other Wrizings, ed. de Clive Wilmer, Penguin Books, Londres, 2004, págs.371-375.

2 Por ejemplo, sus problemas para entender a Marx que el mismo reconocía, de lo cual junto a algunas críticas de Engels me he ocupado en otro lugar. Vid. José María DURÁN, Hacia una crítica de la economía política del arte, Plaza y Valdés, Madrid, 2008, capítulo 5, págs. 139 ss.

3 Marx escribió la Crítica del programa de Gotha en mayo de 1875 como respuesta   al giro oportunista   que la socialdemocracia alemana estaba experimentando sobre todo en manos de los seguidores de   Ferdinand Lassalle. Engels publicó el texto en la revista Neue Zeit en 1891. Aunque sea puramente   especulativo afirmar que Morris conocía los debates que se estaban dando en el interior del movimiento   socialdemócrata alemán las fechas de publicación de News from Nowhere y de la Crítica del programa de   Gotha son extraordinariamente cercanas. Thompson, en su monumental biografía de Morris, ya se había   dado cuenta de esto. Cfr. E.P. THOMPSON, William Morris. Romantic to Revolutionary, Merlin Press,   Londres, 1977, pág.690. En este momento convulso para las organizaciones obreras europeas William   Morris había participado en la fundación, en 1884, de la Socialist League junto a Eleanor Marx, Ernest   Belfort Bax y Edward Aveling. Engels que había saludado con entusiasmo la fundación de la League   observaba no obstante con preocupación las tendencias anarquistas que acabarían por fragmentarla y   disolverla. Mientras Eleanor Marx junto a Aveling abandonaba la League en 1888 para fundar la   Bloomsbury Socialist Society, Morris (cuyas tendencias anarquistas Engels no acababa de entender)   abandonaba la League en octubre de 1890. Vid. DURÁN, 0p. eit., págs. 148—150.

4 Arehaeologies of the Future (2005) de Frederic Jameson sigue siendo imprescindible al respecto. De todas formas, aún habría que considerar ciertos argumentos que Jameson vierte acerca de Morris y que, en mi opinión, son más que discutibles.

5 Sin entrar a debatir los aspectos centrales y controvertidos de la utopía socialista de Bellamy la crítica de Morris es ciertamente devastadora. En su reseña para el Commonweal (junio de 1889) Morris escribe: «El único ideal de vida que [Bellamy] es capaz de percibir es el de la diligente clase media profesional de hoy purificada de su criminal complicidad con la clase monopolista, que llega a ser independiente en lugar de permanecer, como hoy son, parásitos». Cfr. MORRIS, «Looking Backward», News from Nowhere and Other Writings, 0p. cit., pág.354.

6 Lewis MUMFORD, The Story of Utopias, Boni and Liveright, New York, 1922, págs. 103 ss.

7 Ibid., pág. 147.

8 THOMPSON, William Morris, 0p. cit., págs. 695.

9 Matthew BEAUMONT, Utopia Ltd. Ideologies of Social Dreaming in England 1870-1900, Haymarket Books, Chicago, 2009, pág. 33.

10 Ibid., pág. 179. Gulli hace referencia a esto como la potencialidad que se encuentra dentro de lo real y que caracterizaría la obra de Marcuse, Bloch y el propio Marx; y que Gulli advierte en otro clásico de la ficción utópica como es La ciudad del sol (escrita en 1623) de Tommaso Campanella. Al fin y al cabo, y hablando de potencialidad, Marx ya se había dado cuenta de que la negación del capital proviene precisamente del trabajo asalariado. Cfr. Bruno GULLÏ, «Utopia: The barely visible and the practical market», en ZNet, 22 de junio, 2009.

11 THOMPSON, William Morris, 0p. eit., pág. 696; MORRIS, «News from Nowhere», News from Nowhere and Other Writings, Op. cit., pág. 44. 

12 Cfr. JAMESON, en Shaobo XIE y Fengzhen WANG (eds.), Dialogues on Cultural Studies. Interviews with contemporary eritics, University of Calgary Press, Calgary, 2002, pág. 101.

13 Karl MARX y Friedrich ENGELS, Manifiesto del Partido Comunista, en Obras escogidas de Marx y Engels, Tomo I, Fundamentos, Madrid, 1977, págs. 43-45. Cfr. THOMPSON, William Morris, Op. cit., págs. 27-32, y DURÁN, Op. cit., págs.139-140.

14 MORRIS, «News from Nowhere», News from Nowhere and Other Writings, 0p. cit., pág. 160.

15 La cursiva es mía. MARX y ENGELS, Manifiesto del Partido Comunista, 0p. cit., pág. 26.

16 Karl MARX, Das Kapital, dritter Band, Dietz, Berlín, 1985, p.631.

17 F.O. WOLF, «O concepto dos ‘límites da exposición dialéctica’ en Marx», en José María DURÁN (coord.), Aínda, O Capital. Novas perspectivas acerca de Marx e O Capital na Alemaña, Iaiovento, Santiago de Compostela, 2009, pág.71.

18 MORRIS, «How I Became a Socialist», News from Nowhere and Other Writings, Op. cit., pág. 380.

19 MORRIS, «News from Nowhere», Ibid., pág. 48.

20 Ibid., 1148-49.

21 John BELLAMY FOSTER, Marx’s Ecology. Materialism and Nature, Monthly Review Press, New York, 2000.

22 WlLMER, «Introduction», News from Nowhere and Other Writings, Op. cit., pág. xxv.

23 FOSTER, Marx’s Ecology, 0p. cit., págs. 9-10.

24 Ibid., pág. 176.

25 MORRIS, «News from Nowhere», News from Nowhere and Other Writings, 0p. cit., pág. 51.

26 Cfr. Harry BRAVEMAN, Labor and Monopoly Capital. The Degradation of Work in the Twentieth Century, Monthly Review Press, New York, 1998, págs. 55-56.

27 Ibid., p.57.

28 Según un reciente estudio de la Universidad Técnica de Dortmund uno de cada cuatro trabajadores en la industria alemana realiza tareas rutinarias que no requieren especialización alguna. Mujeres y emigrantes constituyen la gran mayoría de estos trabajadores, representando las mujeres el 40% del total. Richard ROTHER, <<Routine—Arbeit stirbt nicht aus», die tageszeitung, 23 de octubre, 2009, pág.7.

29 Cfr.. BRAVEMAN, Labor and Monopoly Capital, 0p. cit., págs. 219-220.

30 Morris, «News from Nowhere», News from Nowhere and Other Writings, Op. cit., pág. 81.

31 Braveman señala que el principio de Babbage es normalmente visto desde el pensamiento económico tradicional como el esfuerzo por “preservar habilidades escasas” y no desechar los “recursos sociales”. Todas las teorías del ‘capital humano’ y su gestión parten de este hecho. BRAVEMAN, Labor and Monopoly Capital, Op. cit., pág. 57.

32 MORRIS, «News from Nowhere», News from Nowhere and Other Writings, 0p. cit., pág. 81.

33 John RUSKIN, Las piedras de Venecia, Consejo General de Arquitectura Técnica de España, Valencia, 2000, pág .232.

34 DURÁN, Op. cit., págs. 139-144.

35 RUSKIN, 0p. cit., págs .236.

36 MORRIS, «Preface to The Nature of Gothic. A chapter from The Stones of Venice by John Ruskin», Newsfrom Nowhere and Other Writings, Op. cit., pág. 367.

37 RUSKIN, Op. cit., pág. 230. El cristianismo con su crítica y prohibición de la usura es un clásico   ejemplo de esta postura. Los valores humanos que se postulan son sin duda atractivos para muchos pero   yerra a la hora de señalar las causas reales de la explotación capitalista. Un to This Last (1862) es la gran   obra ‘económica’ de Ruskin. Ya me he referido al ‘Socialismo Feudal’ descrito por Marx y Engels en el   Manifiesto. Con respecto a su relación con la iglesia: «Nada más fácil —escriben— que recubrir con un   barniz socialista el ascetismo cristiano. ¿Acaso el cristianismo no se levantó también contra la propiedad   privada, el matrimonio y el Estado? ¿No predicó en su lugar la caridad y la pobreza, el celibato y la   mortificación de la carne, la vida monástica y la iglesia? El socialismo cristiano no es más que el agua   bendita con que el clérigo consagra el despecho de la aristocracia». MARX y ENGELS, Manifiesto del   Partido Comunista, Op. cit., pág. 45.

38 De nuevo un comentario que hace 25 años podría ser visto como un recurso medievalizante de Morris y que hoy, sin embargo, en la era digital es discutido seriamente. No sólo el libro electrónico, que decir del futuro que le espera a los periódicos después de la Web 2.0.

39 MORRIS, «News from Nowhere», News from Nowhere and Other Writings, 0p. cit., pág. 58.

40 Cfr.. Bruno GULLÏ, Labor of Fire. The Ontology of Labor between Economy and Culture, Temple University Press, Philadelphia, 2005.

41 De su conferencia «Arte y socialismo» (Leicester, 1884). Citado en DURÁN, Op. cit,., pág. 170.

42 Citado en Ibid. Estamos, por supuesto, ante la discusión clásica acerca de la poiesis cuya solución aún estamos lejos de poder vislumbrar. En cualquier caso, no es posible vislumbrarla en el actual modo de producción. Si, en cambio, el arte debe ser subsumido completamente en la noción de trabajo es una cuestión diferente. Se le puede objetar a Morris esto y no haber considerado al arte en su propia especificidad. Su mérito, no obstante, es haber reconocido la dimensión social del arte y su necesaria condición solidaria con todas las otras formas de trabajo. La liberación del trabajador y del trabajo sólo pasa por la liberación del arte, y viceversa.

43 No obstante, no se deberían excluir otras formas que pueden ser útiles a los seres humanos y que, sin embargo, no son producto del trabajo, como Marx había advertido en la Crítica del programa de Gotha. «El trabajo no es la fuente de toda riqueza. La naturaleza es la fuente de los valores de uso (¡que son los que verdaderamente integran la riqueza materiall), ni más ni menos que el trabajo, que no es más que la manifestación de una fuerza natural, de la fuerza de trabajo del hombre». MARX, Crítica del programa de Gotha, en Obras escogidas de Marx y Engels, Tomo II, Fundamentos, Madrid, 1977, pág. 10. Ibid., pág. 15.

45 Ibid., pág. 16.

46 Ibid., pág. 17.

47 De pasada no está de menos recordar que en la Crítica del programa de Gotha Marx discute la postura del borrador del programa que se postula a favor de «un reparto equitativo del fruto del trabajo». Marx se pregunta irónicamente que eso del ‘fruto’ del trabajo: «¿El producto del trabajo, o su valor? Y en este último caso, ¿el valor total del producto, o sólo la parte de valor que el trabajo añade al valor de los medios de producción consumidos?» Finalmente, Marx critica esta postura como ‘vaga’, «con la que Lassalle ha suplantado conceptos económicos concretos». La ‘recompensa’ a la que Morris se refiere se debería ver también en este sentido. Ibid., pág. 13.

48 MORRIS, «News from Nowhere», News from Nowhere and Other Writings, 0p. cit., pág. 122. 

49 Ibid., pág. 127.

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