La influencia del método ‘lógico-histórico’ de Engels (I)

Amigas y amigos, a riesgo de fenecer por la ansiedad de cumplir en todos los frentes que tenemos abiertos, pero contentos de poder estar una vez más aquí, asumimos el riesgo. Con la convocatoria de la huelga general del 29 de marzo entenderán vds. que dejemos la teoría y la reflexión para momentos más relajados. Ahora toca aplicar lo aprendido, practicar en la calle y aprender de los demás. Desde Marx desde cero tenemos claro que la huelga no es el fin, ni tampoco va a detener las reformas ni va hacer caer al gobierno ni nada por el estilo. Pero puede suponer el resorte para empezar a construir la hegemonía, puede suponer el inicio de un cambio en la correlación de fuerzas realmente existente. También puede suponer una protesta más sin continuidad.

Dicho lo anterior y teniendo claro que no podemos garantizar la regularidad de entradas tal y como veníamos haciendo -temporalmente, claro está-, hemos pensado en compartir la primera parte de un denso trabajo sobre…¡tachán! la ley del valor, que les va a entretener unos días (muchos más si amplían con la bibliografía aportada por el autor). El artículo se lo debemos a Mario L. Robles Báez, Profesor titular del Departamento de producción Económica de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. Este artículo pretende hacer un análisis crítico de la influencia que sobre la economía política marxista contemporánea ha tenido la interpretación de Engels de que el objeto de la primera sección de tomo I de El Capital de Marx es la ‘producción mercantil simple’ en cuanto supuesto histórico de la producción capitalista, y que tiene su origen en su concepción del método de Marx como un método ‘lógico-histórico’. En este artículo se trata de probar que tal interpretación de Engels no es la de Marx. En primer lugar, se confronta la interpretación de Engels con los argumentos desarrollados por Marx, y se presenta su influencia sobre las interpretaciones de marxistas contemporáneos tales como R.Meek, P Sweezy, E. Mandel, Dumenil y Levy y otros, que, siguiendo la interpretación de Engels, aseguran que la ‘ley del valor’ de Marx expuesta en esa sección corresponde a la ‘producción mercantil simple’ en cuanto un régimen de producción anterior al capitalismo. En segundo lugar, se tratan críticamente las perspectivas de Benetti y Cartelier y Reuten y Williams que, suponiendo que la interpretación de Engels es la misma que la de Marx, consideran que el ‘punto de partida’ del análisis de la producción capitalista debe ser el dinero o la forma de valor y no la mercancía como lo hace Marx en El Capital. Finalmente, se presenta una interpretación opuesta a las anteriores en la que, siguiendo la dialéctica sistemática de Marx, se propone mostrar que dicho objeto no corresponde a la presentación lógica de la génesis histórica del capitalismo, sino al primer momento lógico de la presentación de su concepto de capital como una totalidad y que corresponde a la ‘producción mercantil simple’ en cuanto la apariencia inmediata del modo de producción capitalista.

Hasta pronto.

Antoni Olivé

LA INFLUENCIA DEL MÉTODO ‘LÓGICO-HISTÓRICO’ DE ENGELS EN LAS INTERPRETACIONES SOBRE EL OBJETO DE LA SECCIÓN PRIMERA DEL TOMO I DE EL CAPITAL DE MARX: CRÍTICA Y PROPUESTA

Introducción

Pocos años después de publicar la primera edición del tomo I de El Capital (1867), Marx señala, en el epílogo de 1873 a la segunda edición, su evaluación sobre las diferentes apreciaciones de su  método:

El método aplicado en El Capital ha sido poco comprendido, como lo demuestran ya las apreciaciones, contradictorias entre sí, acerca del mismo (C.I.I: 17)

Esta evaluación de Marx puede ser considerada como valida todavía en nuestros días como lo demuestran el gran numero de interpretaciones contradictorias entre sí de su teoría económica del capitalismo. Sin entrar a la discusión sobre las razones de esto, se podría atribuir al propio Marx algo de responsabilidad. Una muestra de esto se puede encontrar en el hecho contradictorio de que, opuesto a lo que Marx mismo sostenía, la interpretación de su método como un método ‘lógico-histórico’ que Engels delineó en su revisión a la Contribución de Marx (1859),[i] nunca fue criticada por Marx, sino que además de exhortarlo a desarrollarla,[ii] ésta fue publicada en Das Volk [iii] del que Marx era editor activo. Dejando a un lado la discusión sobre los argumentos que diferentes autores han desarrollado sobre el porqué Marx no crítico la interpretación de Engels de su método,[iv] en este artículo intentaremos mostrar algunos de los argumentos que permiten considerar que esta interpretación es equivocada. Para mostrar la influencia que el método de Engels ha tenido sobre las interpretaciones sobre el método en El Capital de Marx, [v] decidimos tomar a la sección primera del tomo I de El Capital como objeto de nuestro análisis. Esta decisión se debe a las razones siguientes: En primer lugar, porque a través del desarrollo de su argumentación de que el objeto de esta sección es el análisis lógico de la ‘producción mercantil simple’ en cuanto el presupuesto histórico de la producción capitalista, Engels muestra con toda claridad su interpretación, equivocada a nuestro parecer, de que el método de Marx corresponde a lo que Meek posteriormente definiría como el método ‘lógico-histórico’. En segundo lugar, porque esta interpretación de Engels ha probado tener una enorme influencia en el marxismo contemporáneo. Y, finalmente, porque Marx mismo consideró que esta sección, en cuanto ‘punto de partida’ de la presentación lógica (no histórica) de su concepto de capital, es no sólo uno de los momento analítico de mayor dificultad, sino uno de los momentos más claramente dialécticos de El Capital.[vi] En efecto, la comprensión de este momento ha sido una de las mayores dificultades para economistas políticos marxistas y no-marxistas contemporáneos, como lo muestra la amplia literatura existente al respecto y en la que la interpretación engelsiana tiene un lugar privilegiado.

En la primera sección de este artículo se discute críticamente la interpretación de Engels de que el objeto de la primera sección de tomo I de El Capital es la ‘producción mercantil simple’ en cuanto forma precapitalista de producción, y que tiene su origen en su concepción del método de Marx como un método ‘lógico-histórico’. A lo largo de esta presentación, se señalarán aquellos argumentos que autores como Meek, Sweezy, Mandel, Duménil y Lévy y otros, tomaron directamente de la interpretación de Engels o fueron influenciados indirectamente por escritos de autores seguidores de Engels para desarrollar sus propias perspectivas teóricas de la teoría del valor de Marx. Asimismo, se señalan brevemente los argumentos de autores que, como Colletti, Kosik, Nicolaus, y otros, objetan esta interpretación a pesar de que coincidan con ella en el hecho de considerar que el ‘punto de partida’ del análisis del concepto de capital en El Capital es la mercancía, como los de aquellos autores que, como Benetti y Cartelier, Itoh y Reuten y Williams, no sólo la rechazan, sin estar conscientes de que ésta es una interpretación cuyo origen proviene no de Marx sino de Engels, sino que además rechazan el hecho de que el ‘punto de partida’ del análisis del capitalismo pueda ser la mercancía. En la segunda sección se abordan críticamente las propuestas de Benetti y Cartelier y Reuten y Williams de que el ‘punto de partida’ del análisis del  capital debe ser el dinero o la forma-dinero del valor y no la mercancía como Marx sostiene. En la tercera sección se presenta una interpretación opuesta tanto a la de Engels y sus seguidores como a la Benetti y Cartelier y Reuten y Williams, basada en una perspectiva particular de la dialéctica sistemática de Marx, en la que se asegura que el objeto de la primera sección del tomo I de El Capital no corresponde a la presentación lógica de la génesis histórica del capitalismo, sino al primer momento lógico de la presentación de su concepto de capital como una totalidad; un momento que es negado por la esencia de la producción capitalista pero que aquí es desarrollado (dialécticamente) en forma positiva. La figura hegeliana de la ‘negación de la negación’ nos permite acercarnos a la explicación de este momento lógico que hemos denominado como la ‘producción mercantil simple’ en cuanto la apariencia inmediata de modo de producción capitalista.

1. La interpretación de Engels: La ‘producción mercantil simple’ como forma de producción precapitalista

La interpretación de que objeto de la primera sección del tomo I de El Capital de Marx no es el capitalismo sino la ‘producción mercantil simple’ en cuanto forma de producción precapitalista tiene una larga tradición en el pensamiento marxista. Sin embargo, su origen se encuentra no en los escritos de Marx, sino en los trabajos de Engels sobre la crítica de la economía política de Marx, particularmente en su entendimiento del método que la fundamenta. En su revisión de la Contribución de Marx, Engels describe su concepción del método, de la siguiente manera:

Aun después de descubierto el método, y de acuerdo con él, la crítica de la economía política podía acometerse de dos modos: el histórico o el lógico. Como en la historia, al igual que en su reflejo literario, las cosas se desarrollan también, a grandes rasgos, desde lo más simple hasta lo más complejo, el desarrollo histórico de la literatura sobre economía política brindaba un hilo natural de engarce para la crítica, pues, en términos generales, las categorías económicas aparecerán aquí por el mismo orden que en su desarrollo lógico…. Pero éste [el método lógico, M.R.] no es, en realidad, más que el método histórico, despojado únicamente de su forma histórica y de las contingencias perturbadoras. Allí donde comienza esta historia debe comenzar también el proceso discursivo, y el desarrollo ulterior de éste no será más que la imagen refleja, en forma abstracta y teóricamente consecuente, de la trayectoria histórica; una imagen refleja corregida, pero corregida con arreglo a las leyes que brinda la propia trayectoria histórica; y así, cada factor puede estudiarse en el punto de desarrollo de su plena madurez, en su forma clásica (Engels, 1859, en Marx, CCEP: 340-341; resaltado nuestro)

En este pasaje Engels plantea que el método que utilizó Marx en su análisis de la sociedad capitalista implica no sólo que lo lógico y lo histórico van de la mano, ambos procediendo de las relaciones más simples a las más complejas, sino además que el orden de la presentación lógica debe ceñirse al de lo histórico puesto que el desarrollo del primero no es “más que la imagen refleja, en forma abstracta y teóricamente consecuente, de la trayectoria” del segundo. Sin embargo, este planteamiento de Engels contradice uno de los principales preceptos metodólogicos de Marx de que la secuencia de las categorías económicas se determina por su conexión interna en la sociedad capitalista y no por cualquier secuencia del desarrollo histórico. Marx es claro e inequívoco sobre este punto:

sería impracticable y erróneo alinear las categorías económicas en el orden en que fueron históricamente determinantes. Su orden de sucesión está, en cambio, determinado por las relaciones que existen entre ellas en la moderna sociedad burguesa, y que es exactamente el inverso del que parece ser su orden natural o del que correspondería a su orden de sucesión en el curso del desarrollo histórico. No se trata de la posición que las relaciones económicas asumen históricamente en la sucesión de las distintas formas de sociedades… Se trata de su articulación en el interior de la moderna sociedad burguesa (G.1.: 28-29).

Es más, esta interpretación no toma en cuenta la insistencia de Marx de que en El Capital, él no presenta ‘una teoría histórico-filosófica general.’[vii]]En efecto, mientras que Marx distingue claramente entre, lo que Arthur denomina, la dialéctica sistemática y la dialéctica histórica [viii] -la primera siendo, a nuestro parecer, en la que basa su exposición de las leyes inmanentes del capital en El Capital-, Engels no sólo los combina, sino que los unifica; inventando con esto un método de exposición en el que, aunque lógico, “no es, en realidad, más que el método histórico, despojado únicamente de… las contingencias perturbadoras”. A este método de Engels, Meek lo denominó método ‘lógico-histórico’:

Marx desarrolló un método de investigación sumamente peculiar que podría tal vez llamarse  método ‘lógico-histórico’ y es uno de los frutos más interesantes e importantes de sus tempranos estudios hegelianos. La descripción que dio Engels de este método en una reseña de la marxiana Crítica de la economía política de 1859 no ha sido superada,… (Meek, 1972: 146). [ix]

Método que varios interpretes confunden con el método de Marx,[x]  y que connota que el ordenamiento de las categorías se presenta como un tipo ideal de estadios históricos, una lógica de la historia que captura la secuencia dialécticamente necesaria en que la historia se debe desarrollar. [xi]

Con base en su interpretación del método de Marx, Engels acuña el término de ‘producción mercantil simple’ en cuanto forma de producción precapitalista -término que Marx nunca uso en su vida-, y que describe en el prólogo al tomo III de El capital:

En consecuencia resultará claro, sin duda, por qué Marx, al comienzo del primer tomo, en el cual parte de la producción mercantil simple en cuanto su supuesto histórico, para luego llegar desde esta base hasta el capital, por qué decíamos, parte precisamente de la mercancía simple y no de una forma conceptual e históricamente secundaria de la mercancía ya modificada de manera capitalista, … (Engels en Marx, C.III.6: 16-17; subrayado nuestros).

En este pasaje, Engels no puede mejor expresar la aplicación de su método ‘lógico-histórico’ al comienzo del análisis del capital en El Capital de Marx, en el que se confunden los niveles lógicos de abstracción con estadios históricos. Dado que la ‘producción mercantil simple’ es concebida, por Engels, como el supuesto histórico de la producción capitalista, el objeto de la primera sección del tomo I no puede ser más que el análisis lógico de la primera, para después “llegar desde esta base hasta” al análisis de la segunda. En consecuencia, la ‘mercancía simple’ en cuanto la forma históricamente primaria de las relaciones mercantiles no-capitalistas constituye, para Engels, el ‘punto de partida’ del análisis del capital en el primer tomo de El Capital,[xii]  y no la “forma conceptual e históricamente secundaria de la mercancía ya modificada de manera capitalista”. Esta interpretación de Engels nos lleva a considerar que, para él, el objeto de la primera sección del tomo I de El Capital, “Mercancía y Dinero”, es el análisis lógico de las relaciones mercantiles no-capitalistas; análisis que conduciría, en cuanto necesidad histórica, al de las relaciones mercantil capitalistas y por lo tanto del capital, en la(s) sección(es) subsecuente(s).

Desde luego que, para Marx, el capitalismo no se desarrolla de la nada, ni surge de las entrañas de la Idea hegeliana que se auto-pone, sino que tiene sus precondiciones históricas, supuestos que proceden a su desarrollo como una totalidad. Sin embargo, no son los supuestos históricos los que, por un lado, interesan en el entendimiento y, por lo tanto, en la presentación del capitalismo como una totalidad en El Capital; ellos son parte de su prehistoria, condiciones de su devenir y no de su ‘ser’, que desaparecen, o son negados, una vez que el capital, partiendo de su realidad, pone las condiciones de su realización:

Éste [el capital], no bien a llegado a ser capital en cuanto tal, produce sus propios supuestos…. Esos supuestos que originariamente aparecían como condiciones de su devenir -y que por tanto aún no podían surgir de su acción como capital-, se presentan ahora como resultados de su propia realización, como realidad puesta por él: no como condiciones de su génesis, sino como resultados de su existencia. Ya no parte de presupuestos para llegar a ser, sino que él mismo está presupuesto, y partiendo de sí mismo, produce los supuestos de su conservación y crecimiento mismos (G.I: 421).[xiii]

En este pasaje metodológico, Marx es enfático en señalar que la presentación de su teoría económica del capitalismo no puede empezar con un momento que pertenece a la prehistoria del capital, sino, por el contrario, con la presuposición de la producción fundada en el capital mismo: el capital, dice Marx, “[d]ebe constituir el punto de partida y el punto de llegada […]” ( G.I: 28). Ni, por otro lado, se puede asegurar que las condiciones sobre las que Engels basó su concepción de la ‘producción mercantil simple’ en cuanto régimen de producción e intercambio anterior al capitalismo correspondieron a lo que Marx pensaba. Al concebir a la ‘producción mercantil simple’ como un régimen de productores independientes que producían sus mercancías de acuerdo con el tiempo de trabajo requerido para su producción e intercambiaban individualmente sus excedentes como equivalentes para satisfacer las necesidades que no podían satisfacer con su propia producción, Engels suponía que la ‘ley del valor’ operaba en tal régimen precapitalista.[xiv]  Al tratar las confusiones de Adam Smith sobre la determinación del valor de las mercancías, Marx se refiere sarcásticamente a tal sociedad de productores independientes intercambiando equivalentes como “el paradise lost de la burguesía, en el cual los hombres aún no se hallaban enfrentados entre sí como capitalistas, asalariados, terratenientes, arrendatarios, usureros, etc., sino simples productores e intercambiadores de mercancías” (CCEP: 44).[xv]  Es precisamente este paraíso perdido en donde los hombres se enfrenan solamente como poseedores de mercancías que las intercambian de acuerdo con el tiempo de trabajo contenido en ellas que Engels crea como el régimen del que surge la producción capitalista y que, según él, es el objeto de la sección primera del tomo I de El Capital. Un paraíso que comienza, como él mismo dice, “por el momento en que se cambian unos productos por otros, ya sea por obra de individuos aislados o de comunidades de tipo primitivo” (Engels, op. cit.: 341).

Debemos señalar que no estamos diciendo que Marx no realizó un examen profundo de los  hechos históricos de los que surge el capitalismo, sino que estos hechos no son los que están puestos como los supuestos históricos que se analizan en la sección primera del tomo I.[xvi]

A pesar del hecho de que, para Marx, un tal régimen precapitalista de producción nunca existió, la interpretación de Engels influyo de forma importante al pensamiento económico marxista  contemporáneo.Economistas marxistas sobresalientes como Ronald Meek, Paul Sweezy y Ernest Mandel fueron persuadidos por la visión de Engels de que el objeto de la primera sección del tomo I era  precisamente la ‘producción mercantil simple’ en cuanto forma de producción precapitalista.En su Economía e Ideología, Meek lo señala explícitamente: “el punto de partida lógico de Marx en El Capital es la relación mercantil como tal, y su punto de partida histórico es una abstracta  sociedad pre-capitalista…” (Meek, 1972: 151-152).[xvii]

Con otras palabras, Sweezy dice lo mismo: “Marx empieza por analizar la ‘producción simple de mercancías’, que es como decir una sociedad en la que cada productor posee sus propios medios de producción y satisface sus múltiples necesidades por el cambio con otros productores que se encuentran en situación similar” (Sweezy, 1945: 33; subrayado nuestro).Suponiendo que la producción capitalista surge históricamente de la producción generalizada de mercancías, Mandel considera en este sentido que “[n]o es casual que Marx inicie el libro primero de El Capital con un análisis que no es del ‘modo capitalista de producción’, ni del capital, ni del trabajo asalariado, ni siquiera de las relaciones entre el trabajo asalariado y el capital…. el modo capitalista de producción surge históricamente del crecimiento de la producción de mercancías…” (Mandel, 1985: 11).[xviii]

Continuará…


[i] Este revisión de Engels fue traducida al español con el título de “La contribución a la crítica de la economía política de Karl Marx”, K. Marx, 1980, Contribución a la crítica de la economía política, México: Siglo XXI editores; pp. 333-343.

[ii] Véase cartas del 19 y 22 de julio de 1859; la segunda se encuentra en ibíd: 331.

[iii] En los números 14 y 16 de fecha Agosto 6 y 20 de 1859, respectivamente.

 [iv] Sobre esta discusión, véase, particularmente, Carver (1983 y 1989), Kain (1986) y Arthur (1996 y 1997)

 [v] Debemos señalar que una completa evaluación crítica de la interpretación de Engels requeriría de un análisis basado en los tres tomos de El Capital y los Grundrisse, puesto que, efectivamente, “cuando Engels caracteriza el método de Marx, lo hace aludiendo a toda la estrategia de conocimiento del modo de producción capitalista”. Sin embargo, esto requeriría de un espacio mayor que no disponemos, por lo pronto, en este artículo.

 [vi] “Los comienzos son siempre difíciles, y esto rige para todas las ciencias. La comprensión del primer capítulo, y en especial la parte dedicada al análisis de la mercancía, presentará por tanto la dificultad mayor” (C.I.I., p. 5).

  [vii] A este respecto, véase la carta de Marx al consejo editorial del The Otechestvenniye Zapiki, de novienbre de 1877, en la que comenta un artículo de Mikhailovsky (Marx/Engels: 1975: 291-294).

  [viii] “Es necesario distinguir entre la dialéctica sistemática (un método de exhibir la articulación interior de un todo dado [la sociedad capitalista en este caso, M.R.]) y la dialéctica histórica (un método de exhibir la conexión interna entre estadios de desarrollo de un proceso temporal), …” (Arthur, 1996: 182-183; traducción nuestra).

Para Smith, este método lógico-histórico “es completamente incompatible con el método dialéctico entendido como una progresión categorial sistemática (no-histórica)” (Smith, 1990: 31; traducción nuestra).

 [ix] Para sustentar su posición Meek cita en extenso el mismo pasaje de Engels que hemos referido nosotros. Como se ha mostrado este método no fue desarrollado por Marx como dice Meek, sino por Engels.

[x] Zelený, por ejemplo, denomina a éste como un método dual, estructural-genético e histórico-genético, en el que “no tratamos aquí con un proceso puramente lógico y al mismo tiempo -podemos decir- con sólo un proceso histórico puro, sino con la ‘expresión ideal del proceso histórico’” (Zelený, 1980: 52; traducción nuestra).

[xi] Una crítica más desarrollada de la interpretación de Engels se encuentra en Weeks (1981: cap. I y apéndice al cap. II), T. Sekine (1986-I: 72-86) y Arthur (1996).

[xii]En su ensayo sobre la Contribución de Marx, Engels ya había dicho esto mismo: “Con este método, partimos siempre de la relación primera y más simple que existe históricamente, de hecho; por tanto, aquí de la primera relación económica con que nos encontramos. Luego, procedemos a analizarla…. La economía política comienza por la mercancía, por el momento en que se cambian unos productos por otros, ya sea por obra de individuos aislados o de comunidades de tipo primitivo. El producto que entra en el intercambio es una mercancía” (Engels, op. cit.: 341).

[xiii] Más adelante concluye que “Para analizar las leyes de la economía burguesa no es necesario, pues, escribir la historia real de las relaciones de producción” (Ibíd: 422)

 [xiv] En una carta a Sombart de Marzo 11 de 1895, Engels es claro en esto: “Cuando el intercambio mercantil empieza, cuando los productos gradualmente se transforman en mercancías, ellos se intercambiaban aproximadamente de acuerdo a sus valores. Era la cantidad gastada de trabajo en dos objetos lo que proveía la única medida de su comparación cuantitativa. Así el valor tiene una existencia real y directa en ese tiempo. Nosotros sabemos que esta realización directa del valor en el intercambio cesó y que ahora no sucede más” (Marx/Engels:,1975: 456; traducción nuestra, cursivas en el original).

[xv]  Para un análisis crítico desbastador a este respecto, véase, Weeks, 1981, capítulos I y II y apéndice.. También, véase el artículo de C. Arthur, 1993.

[xvi] Como se sabe Marx delineó este análisis histórico en el último capítulo del tomo I de El Capital, “La Llamada Acumulación Originaria”, en la sección sobre las “formas que preceden a la producción capitalista” de los Grundrisse y en innumerables pasajes históricos de estos textos y otros.

[xvii] En la introducción a la segunda edición (1973) de Studies in the Labour Theory of Value y en Smith, Marx y después. Diez ensayos sobre el desarrollo del pensamiento económico, Meek defiende su posición: “¿Puede decirse que el método económico general de Marx era de índole ‘lógico-histórica’? Mi propia respuesta afirmativa a esta pregunta se basaba, en primer lugar, en el mismo El Capital:..” (Meek, 1980: 167). “Todavía pienso que estaba correcto en poner énfasis especial sobre el ‘método lógico-histórico’ de Marx… La transición lógica de Marx en El Capital (de la relación mercantil como tal a la forma ‘capitalísticamente modificada’ de esta relación) es presentada por él como la ‘imagen reflejada’ de una transición histórica (de la ‘simple’ a la ‘capitalista’ producción mercantil)..” (Meek, 1973: xv; nuestra traducción). El realidad, Meek no se basa en Marx, sino en la interpretación de Engels.

[xviii] “El capital que actúa en los modos precapitalistas de producción remite esencialmente a una teoría de la circulación y la apropiación monetarias. Por ello en el libro primero de El Capital Marx introduce el capital por primera vez en la sección segunda, después de haber explicado la naturaleza del dinero. De hecho, la segunda sección se intitula ‘La transformación del dinero en capital’. De nuevo el análisis lógico corresponde al proceso histórico, al cual Marx continuamente hace referencia, aun cuando la mayoría de las veces lo haga en notas a pie de página” (ibíd: 54; cursivas nuestras). Mandel reconoce el origen de esta visión: “Se han formulado objeciones -…- al punto de vista, que se origina en Engels y que fue sostenido por Rosa Luxemburg, y al cual yo me adhiero, de que El Capital de Marx ofrece no sólo un análisis básico del modo capitalista de producción sino también comentarios significativos sobre todo el período histórico que incluye los fenómenos esenciales de la producción de mercancías en pequeña escala” (Mandel, ibíd, p. 12). Esta misma visión se encuentra presupuesta a lo largo de su Tratado de economía política (Mandel, 1969: 62-65) y en Mandel, 1977, particularmente, pp. 34-36. Desde el punto de vista lógico, la interpretación de Mandel implica considerar al capitalismo como una especie, o una particularización, del genero ‘sociedad mercantil’, y que, por lo tanto, la primera sólo puede ser analizada como consecuencia de la generalización, o particularización, de las relaciones de la segunda.

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2 respuestas a La influencia del método ‘lógico-histórico’ de Engels (I)

  1. SLopez dijo:

    Hola, vuestras ultimas entradas son muy complicadas. Me gustaba mas antes, era mas sencillo y se podia seguir mas facilmente. Vuestra web no funciona.

    • Antonio Olivé dijo:

      Hola de nuevo.

      Vamos a ver, tienes varios talleres de iniciación, tienes esquemas, tienes ejercicios…todo a nivel de iniciación. A todo esto añadimos trabajos, digamos un poco más complicados, porque todo el mundo no tiene el mismo nivel.

      No obstante, recogemos tu petición e intentaremos alternar trabajos de iniciación y otros más “profundos”.

      Salud y república

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